Dentición en los bebés

El período en que comienzan a salir los dientes de leche suele ser una experiencia difícil tanto para los padres e hijos, ya que no es una tarea sencilla detectar las causas de este tipo de malestar. El problema principal es que la única forma que tienen para comunicarse es a través del llanto, por lo que aquí descubrirás algunos aspectos para hacer más llevadera la dentición en los bebés.

¿Qué es la dentición en los bebés?

La dentición es el proceso mediante el cual los dientes comienzan a salir de las encías. Usualmente, se presenta en los bebés luego del sexto mes con la aparición de los incisivos centrales del maxilar inferior. Posteriormente, salen los superiores y los incisivos laterales mientras que los colmillos y los molares son los últimos en mostrase; pero la dentadura estará completa entre los 20 a 30 meses.

Este transcurso solo representa un índice aproximado, pues existen muchos niños que ya comienzan a dentar desde el cuarto mes y no en el mismo orden mencionado. Asimismo, en contadas ocasiones algunos bebés nacen con uno o dos dientes, lo cual no suele ser motivo para preocuparse.

Los dientes de leche son importantes para el desarrollo de tu bebé, ya que le ayudan a masticar, a sonreír, a hablar y a guardar espacio en sus mandíbulas para los dientes permanentes. Por ello, cuando un niño pierde un diente muy pronto puede causar que los permanentes no encuentren donde ubicarse y por ende, se apilen; para evitar esto, lo ideal es cumplir con una buena salud oral.

Síntomas de la dentición

Si bien, no todos los bebés se comportan igual durante la dentición y en algunos casos los dientes aparecen sin efectos secundarios y si los hay, estos síntomas típicamente son los siguientes:

  • Mordisqueo constante de objetos.
  • Babeo o salivación excesiva.
  • Mejillas enrojecidas y calientes.
  • Encías hinchadas y rojas.
  • Menos apetito.
  • Problemas para dormir.
  • Lloriqueos y gritos poco comunes.
  • Febrícula.

Aunque varios expertos asocian la dentición con efectos como la diarrea y la fiebre alta, la mayoría afirma que no es normal. Por ello, si tu bebé sufre estos síntomas, lo más recomendable es llevarlo al pediatra y descartar cualquier posible infección.

¿Cómo ayudar al bebé durante la dentición?

Existen algunos remedios que te permitirán aliviar, calmar y reducir las molestias que siente tu bebé a causa de la aparición de sus primeros dientes. Por ejemplo, una excelente forma de distraerlo es que juegues con él y lo acaricies mucho, con el fin de que deje de llorar y olvide el dolor, al menos durante un tiempo; además de seguir los siguientes consejos:

Masajear y frotar las encías

Un masaje suave y ligero puede ayudar a aliviar la sensación de dolor, ya que la presión en las encías otorga tranquilidad. Procura usar un pañito de algodón o una gasa húmeda y no olvides de lavarte muy bien las manos antes de hacerlo.

Darle de comer alimentos duros

Si tu bebé ya come alimentos sólidos puedes ofrecerle manzanas, tostadas y zanahorias, para que las mordisquee. Si lo haces, es necesario que lo vigiles en todo momento, para que no se desprenda accidentalmente un trozo y se atragante.

Aplicar frío

Para ayudar a aliviar la inflamación puedes acercar toallitas mojadas a las encías de tu bebé. También, tienes la opción de utilizar una cuchara u otros objetos fríos que no lastimen su boca.

Facilítale un mordedor infantil

Existen dos tipos de mordedores que le puedes facilitar a tu bebé, uno se utiliza para ejercer presión en las encías al mordisquearlo y el segundo se encuentra relleno de agua, el cual se enfría en la nevera para reducir la inflamación y aliviar el dolor.

No recurras a chupetes normales, ya que estos no cumplen la misma función que los mordedores, al contrario, lastimarán las encías de tu bebé y le causarán dolor.

Recomendaciones para el primer baño del bebé

Uno de los momentos más placenteros y hermosos de los que puede disfrutar una madre se encuentra durante el primer baño del bebé; sin embargo, es normal que sientas un poco de temor al bañarlo por primera vez, aún más si eres primeriza, por lo que a continuación conocerás algunos consejos para que puedas gozar de un rato de tranquilidad con tu pequeño y aprender de esta experiencia.

Primer baño del bebé

El primer baño del bebé es un aprendizaje esperado por muchos padres, ya que es el momento ideal para formar un vínculo afectivo, sin distracciones, con el nuevo integrante de la familia Si bien, puedes tener muchas dudas respecto a cuándo hacerlo y cuál es la forma correcta, lo cierto es que este ritual es bastante sencillo y rápido, por lo que no debes preocuparte.

Lo más recomendable es que el primer baño se realice en casa, en un habitación cerrada y luego que se haya caído el cordón umbilical; de esta forma, se minimiza el riesgo de que tu bebé pueda sufrir a causa de una infección. Usualmente, la herida se encuentra completamente sana dentro de los 14 días posteriores a su nacimiento, por lo que en ese tiempo ya puedes comenzar a reunir lo necesario para aplicarle un completo aseo a su cuerpo.

Es importante que tengas preparado todos los elementos para llevar a cabo el primer baño, con el fin de que te sientas más segura. Para lograrlo, solo reúne jabón neutro, champú para bebés, peine o cepillo, pañales, toallas de algodón, un termómetro, ropa limpia, una bañera y una esponja.

Consejos para realizar el primer baño del bebé

Antes de comenzar con el primer baño debes saber que a los bebés no les gusta mucho el agua, por lo que es necesario distraerlos y hablarles hasta que se sientan seguros. Poco a poco, se irán adaptando y disfrutarán el momento tanto como tú.

De todas formas, lo mejor es que tengas en cuenta los siguientes trucos para que el primer baño de tu bebé salga estupendo:

  • El agua debe estar tibia, entre los 35 y 37 grados centígrados; para comprobarlo, puedes introducir la parte interna de tu muñeca y verificar si está adecuada para tu pequeño, si no sabes medirla entonces utiliza un termómetro.
  • La temperatura ambiente se debe encontrar entre los 22 y los 25 grados.
  • Organiza todos los productos de higiene desde antes, para evitar dejar al bebé sólo mientras los buscas.
  • Limpiar bien la bañera o lavamanos antes y después de utilizarla. Ten en cuenta la cantidad de agua que debes colocar, pues esta puede varias entre los 25 y los 30 centímetros para que el bebé no se hunda.
  • Desnuda a tu bebé para el baño y limpia la zona del baño antes de sumergirlo en la bañera.
  • Es importante que tu antebrazo sostenga la cabeza del bebe y esa misma mano la coloques bajo su axila. De esta forma, permanecerá seguro mientras lo bañas.
  • Báñalo de arriba hacia abajo.
  • Nunca dejes solo al bebé. En caso de que necesites moverte de ahí, envuélvelo en una toalla y sácalo de la bañera.
  • Seca bien a tu bebé luego de bañarlo.
  • Utiliza dos toallas, una de algodón para la cabecita y otro más grande para el cuerpo. Viste a tu bebé enseguida para evitar que se enfrié o sea afectado por alguna corriente de aire inesperada.

¿Con qué frecuencia se deben bañar los bebés?

Lo ideal es bañar a un recién nacido dos o tres veces por semana, de resto solo será necesario limpiar el área del pañal, rostro, cuello y axilas con un pañito húmedo. En caso de bebés más grandes, puedes bañarlo todos los días, ya que esta actividad de suele parte importante de su rutina y les ayuda a conciliar el sueño más rápidamente.

Por otro lado, procura que la duración del baño no exceda los 5 minutos, pues tu bebé puede sentir frío. En ese tiempo, asegúrate de lavarlo completamente mientras te diviertes con él.

¿Qué comer durante la lactancia?

Elegir qué comer durante la lactancia no es una tarea difícil, pues existen muchos alimentos que le aportarán a tu cuerpo y al de tu bebé los nutrientes necesarios para mantenerse sanos y fuertes. Para ello, es indispensable que lleves una dieta variada y equilibrada, llena de proteínas, vitaminas, minerales y líquidos.

Lactancia materna

La leche materna es el alimento primordial que debe consumir un recién nacido por 2 años como mínimo, contando que a partir de los 6 meses que el bebé puede comenzar con una alimentación complementaria.

En general, la lactancia ofrece varios beneficios, tanto para la salud de la madre como para la del bebé. Muchos estudios han demostrado que los niños que consumen leche materna de forma prolongada, por más de 2 años, corren menor riesgo de padecer enfermedades a largo plazo, por ejemplo la obesidad y la diabetes.

Aunado a ello, también hay menor incidencia de padecer alergias alimentarias, respiratorias e incluso, algunas enfermedades congénitas del metabolismo como la intolerancia a la lactosa y la galactosemia. En el caso de la madre, se produce una mejor recuperación de la matriz y del peso luego del parto.

Sin embargo, no se trata solo de darle de comer al bebé, pues es indispensable que la alimentación de la madre durante la lactancia sea adecuada, equilibrada y variada, debido a la gran cantidad de energía que se utiliza para producir leche materna.

En general, se necesitan adquirir 900 calorías diarias para que la madre pueda producir un litro de leche; 500 las aportan la dieta y 400 se toman de los depósitos que se formaron durante el período de embarazo.

¿Qué alimentos consumir durante la lactancia?

Como ya se mencionó, la mujer durante el período de lactancia necesita un mayor aporte de energías y calorías, las cuales se obtienen mediante una alimentación balanceada. Asimismo, debe asegurarse de cumplir con las raciones adecuadas de cada alimento, con el fin de cubrir las necesidades de hierro, vitaminas, calcio, entre otros.

Algunas de las recomendaciones para facilitar la alimentación de la madre durante la lactancia son los siguientes:

  • Consumir 5 porciones entre vegetales frescos y frutas, a diario.
  • Incluir a la dieta proteínas como por ejemplo pollo, pavo y huevos cocidos.
  • Cada 2 o 3 semanas, consumir pescados bajos en mercurio como el atún, el salmón y las sardinas.
  • Los carbohidratos integrales pueden incluirse de forma frecuente a la dieta, los más comunes son arroz, pasta, cereales y pan para aumentar la fibra.
  • Cada 2 semanas tomar 1 vaso de leche descremada o semi descremada, 1 rebanada de queso blanco y 1 yogur natural. Sin embargo, si el bebé es intolerante a la lactosa, debes evitar estos alimentos,
  • Incluir grasas insaturadas diariamente, tales como aceite de oliva, frutos secos y aguacate.
  • Ingerir una buena cantidad de líquidos para favorecer la producción de leche materna. Lo recomendable seria 3 litros al día, contando el agua que se encuentran en frutas, jugos y sopas.

¿Qué alimentos hay que evitar durante la lactancia?

Durante la lactancia debes evitar consumir bebidas gaseosas, repollo, exceso de legumbres y otros alimentos que producen gases. Si bien, no se ha demostrado que causen problemas en él bebe, son flatulentos y molestos para la madre.

Aunado a ello, no se deben ingerir medicamentos no autorizados previamente por un médico ni tampoco hay que abusar de la cafeína. Lo recomendable es no consumir más de 300mg al día, puesto que produce intranquilidad e insomnio.

El consumo de alcohol deberá estar restringido en el período de lactancia, ya que puede provocar graves consecuencias al desarrollo del bebé. Además, el tabaco reduce la cantidad de leche y hace que los niños se queden dormidos y por ende, no alcancen a tomar la cantidad necesaria.

Recomendaciones para llevar un embarazo saludable

Si has decidido traer un bebé al mundo, es indispensable que te cuides desde el primer momento para llevar un embarazo saludable, de modo que tanto tú como tu hijo estén sanos en el futuro. A continuación, descubrirás algunas recomendaciones básicas para mantenerte sana, las cuales son muy sencillas y los resultados fáciles de percibir.

Consejos básicos para lograr un embarazo saludable

Para muchas mujeres, el embarazo es uno de los momentos más importantes y emocionantes de su vida, aunque es cierto que se experimentan síntomas, cambios y sentimientos que en ocasiones son molestos, suelen olvidarse rápidamente ante la llegada de un bebé.

Es necesario que te cuides muy bien, pues un embarazo saludable es la antesala de una felicidad muy grande que no solo garantiza una gestación efectiva sino que además te proveerá un bienestar emocional.

Asistir a visitas médicas

Es indispensable que visites periódicamente a tu ginecólogo u obstetra para obtener una asistencia prenatal adecuada. Así, le harás un seguimiento a tu salud y a la del bebé, teniendo la opción de consultar con los especialistas cualquier inquietud que tengas sobre tu embarazo.

Además, con las pruebas prenatales podrás acercarte más a tu bebé y con las ecografías observarás sus primeras imágenes, disfrutando de la forma maravillosa como se va desarrollando progresivamente.

Comer y beber sano

Para llevar un embarazo saludable es importante que comas y bebas sano. Lo mejor sería tomar alimentos ricos en vitaminas y en nutrientes como ácido fólico, hierro, yodo y calcio. Para que tu dieta sea equilibrada puedes consumir variedad de frutas, verduras, lácteos, cereales y legumbres, sin olvidar las proteínas que aporta la carne de pollo y pescado.

También, debes mantenerte hidratada en todo momento, ya sea bebiendo agua o leche que te aporte el calcio suficiente; en caso de que quieras tomar jugo, procura que sea natural y no azucarado.

Tomar suplementos

El médico te recomendará algunos complementos vitamínicos que deberás consumir junto con una dieta sana, por ejemplo ácido fólico y otros suplementos beneficios para el embarazo, tales como el hierro, el calcio y el yodo. Esto con el fin de evitar complicaciones en el feto y que tú bebé no nazca con malformaciones.

Hacer ejercicio con regularidad

Unas de las recomendaciones más comunes para llevar un embarazo saludable es la de hacer ejercicio con regularidad, con el fin de que obtengas bienestar y una ganancia extra de peso ideal. Tienes la opción de practicar natación, yoga e incluso, caminar periódicamente.

Además, mediante la realización de ejercicios podrás mejorar tu condición muscular, cardiovascular y estado físico general.

Usar ropa cómoda

Al estar embarazada lo mejor sería usar ropa y zapatos cómodos, ya que esto ayudará a que la sangre circule correctamente y que tus movimientos no sean forzados. No se trata de vestirse desaliñada, sino de acuerdo al aumento de peso y volumen que experimentas para que te sientas a gusto.

Cuidar tu piel

Durante el embarazo es recomendable que te apliques cremas protectoras y antiestrías para evitar la aparición de quemaduras, manchas en la piel y cicatrices a causa del estiramiento.

Para obtener un momento de relajación puedes hidratar todo tu cuerpo tras una ducha, lo que hará que aumente tu bienestar al sentirte cuidada, limpia y guapa.

Hablar con tu bebé para fortalecer su equilibrio emocional

Habla con tu bebé y comunícate con él, puedes ponerle música y contarle un cuento para sentirte más cerca. Conocer cómo va siendo su evolución cada mes y como va creciendo tu vientre te hará sentir feliz y sana. Si bien, los cambios de humor son normales durante el embarazo, busca que tu felicidad no pase fácilmente.

Dejar de fumar y de consumir bebidas alcohólicas

El alcohol y el cigarrillo no le aportarán ningún beneficio al embazado, al contrarió puede provocar abortos espontáneos, desprendimientos de la placenta, parto prematuro y que tu bebé nazca con bajo peso. Esto quiere decir que debes dejar de fumar y de consumir alcohol inmediatamente.