Zapatos para bebés

Calzdo infantil

Los zapatos para bebés son necesarios cuando se inicia el gateo y los pequeños intentan ponerse de pie para aprender a andar. Es muy importante elegir los zapatos para bebés adecuados a esta etapa, sobre todo porque pueden ser una herramienta efectiva para ayudarles a dar sus primeros pasos.

Los niños comienzan a caminar generalmente cuando han cumplido un año, aunque siempre hay bebés muy precoces que se adelantan, igual que los hay retrasan su ‘andadura’ algunos meses. Pero por norma general siempre empiezan a andar antes de los 18 meses, si llegado a este momento todavía no hubiera iniciado sus primeros pasos, sería necesario acudir al especialista para analizar cuál es el problema.

Los zapatos para bebés deben cumplir una serie de requisitos fundamentales al margen de otros aspectos como puede ser el diseño, sobre todo deben proteger los pies de los bebés y proporcionarles la estabilidad adecuada en el inicio de sus primeros pasos. Los primeros zapatos para bebés o precaminadores deben ser flexibles a fin de que se adapten a los movimientos de sus pies, pero también deben ser duros para que sirvan de refuerzo para los tobillos.

Otros aspectos a destacar son los refuerzos que deben tener los zapatos en punteras y taloneras y el material con el que están fabricados, este debe favorecer la transpiración y no provocar rozaduras, los materiales más recomendables son la piel o nobuk, pieles adobadas y curtidas que presentan un tacto atercipelado muy similar al ante.

Recordemos además que los calcetines también son una pieza fundamental en el calzado del bebé, debiendo adecuarse a las necesidades y complementarse con los zapatos en prestaciones.

En los zapatos para bebés, la suela es también muy importante, debe evitar un posible resbalón, por lo que debe estar fabricada con goma o caucho y preferentemente con grabados o marcas que puedan evitar los resbalones. Otro aspecto que debemos tener en cuenta es el cierre de los zapatos para bebés, suelen ser bastante cómodos los que incorporan cierres de velcro, los cordones tienen como inconveniente la posibilidad de que se desaten y el niño pueda tropezarse con ellos al pisarlos.

Los zapatos para bebés deben tener forma redondeada, nunca deben oprimir los pies de los niños ni tampoco dejarlos muy holgados, lo más recomendable es que ofrezcan un centímetro de holgura siendo más grandes que el tamaño del pie.

Como sabemos, los zapatos para bebés suelen ser más caros en comparación con los zapatos para niños o adultos, esta no debe ser una razón para que decidamos comprar los zapatos más grandes de lo que realmente correspondería con el propósito de que le duren más tiempo, hay que tener en cuenta que unos zapatos más grandes pueden provocar rozaduras y la deformación de los pies.

Los niños están en pleno desarrollo y sus piececitos comienzan a moldearse con sus primeros pasos, por ello es muy recomendable vigilar y comprobar que los zapatos no se le quedan pequeños, como hemos dicho, no es conveniente que le opriman los pies.

Destacamos el trabajo que realizan los especialistas del Instituto de Biomecánica de Valencia, un centro que trabaja desde hace más de 30 años en la búsqueda de fórmulas que mejoren la salud de los pies de los niños, confort, necesidades biomecánicas, etc. Este instituto se encarga de informar a los fabricantes de calzado sobre las características que ofrece cada nuevo diseño que aparece en el mercado, supervisan cada aspecto de los zapatos, acabados, amortiguación, transpiración, calidez…, cualquier detalle que pueda suponer un contratiempo para el desarrollo de los pies de los niños.

Más información | Pediatraldia
Más información | Instituto Biomecánico Valencia
Foto | svetlana larina