La esquizofrenia infantil, tipos y tratamiento

esquizofrenia infantil

Como ya señalábamos en el primer post que escribimos sobre la esquizofrenia infantil, para conseguir un tratamiento efectivo con niños que sufren esquizofrenia es importante hacer un diagnóstico adecuado, lo cual no siempre es facil.

El tratamiento para la esquizofrenia infantil se basa en una combinación de medicamentos, además de terapia individual y familiar, junto con programas especializados. Los medicamentos que se usan en psiquiatría pueden resultar muy útiles para tratar gran parte de los síntomas y problemas que genera esta dolencia. En cualquier caso, la ingesta de estos requiere de la supervisión de un psiquiatra infantil.

Tipos de esquizofrenia.

La esquizofrenia es una enfermedad mental que evoluciona de forma diferente según cada caso. Cuando se ha llevado a cabo el diagnóstico, los profesionales la definen en cuatro tipos distintos:

  • Esquizofrenia Paranoide: Es la más habitual. Entre los síntomas destaca el predominio de los delirios, específicamente delirios que tienen que ver con la persecución o el supuesto daño que las personas o instituciones quieren ejercer sobre el paciente. El enfermo se convierte en una persona muy suspicaz, incluso irascible, evita estar en compañía de otros y con frecuencia no come. Suele ser evasivo en las respuestas. Aparecen alucinaciones, lo que genera mucha angustia y temor en el paciente.
  • Esquizofrenia Catatónica: Es la menos frecuente y se caracteriza por alteraciones motoras: inmovilidad persistente y sin motivo o excesiva agitación. Otro de los síntomas más típicos es la conocida como obediencia automática, según la cual el paciente obedece siempre cualquier orden sencilla que recibe.
  • Esquizofrenia Hebefrénica: Es menos frecuente, en este caso lo normal son las alteraciones del estado de ánimo. Esta vertiente de la enfermedad suele ser mas precoz que la paranoide y resulta mucho más grave, tiene una peor respuesta a la medicación y su evolución resulta más lenta y con resultados poco positivos.
  • Esquizofrenia Indiferenciada: Este diagnóstico se aplica a los casos que no llegan a incluirse en ninguna de las anteriores. Aquellos pacientes imposibles de definir.

Tratamientos para la esquizofrenia infantil

Conociendo los diversos tipos en los que se manifiesta esta patología podemos comprender de un modo más simple que sea tan complicado realizar un diagnóstico de la esquizofrenia en niños.

El tratamiento de los procesos esquizofrénicos se reserva al psiquiatra. Necesita del empleo de medicamentos muy fuertes y que pueden provocar reacciones adversas. En general, existen dos grandes grupos:

  • Síntomas positivos. Son aquellas conductas similares en la crisis psicótica, es decir, nuevas conductas que se unen a las ya existentes. Los delirios y las alucinaciones. En este caso la palabra “positivo” significa únicamente que la suma de algún síntoma.
  • Síntomas negativos: se limitan las capacidades surgiendo signos de mayor carencia. Como la torpeza en las relaciones sociales, inutilidad laboral etc.

Entre los tratamientos habituales, los antipsicóticos suelen actuar más o menos sobre los síntomas positivos. Pero no existe aún ninguno especialmente efectivo sobre los negativos. Únicamente el empleo de algunos neurolépticos concretos o de antidepresivos en dosis muy bajas pueden resultar favorables. Su consumo exige de extremo cuidado, ya que pueden reactivar una fase aguda de la esquizofrenia.

Lo principal es acercarse al especialista para que nos indique cuál es la mejor forma de tratar la enfermedad, ya que en muchas ocasiones los tratamientos consiguen que el paciente lleve una vida normal mientras toma la medicación.