Bullying entre hermanos

Un estudio determina que el acoso o bullying entre hermanos, puede tener consecuencias negativas, las víctimas tienen una peor salud mental. Según el estudio, los padres pueden considerar que algunos comportamientos son normales y beneficiosos para el desarrollo de los niños, nada más lejos de la realidad.

Acoso entre hermanos

En ocasiones los hermanos no se llevan tan bien como cabría esperar, se producen agresiones verbales y físicas, robo de juguetes y objetos con o sin fuerza, se muestra desprecio, se rompen objetos personales del hermano… un conjunto de problemas al que los padres le dan menos importancia e incluso se puede llegar a considerar que es algo normal y que son ruto de los celos entre hermanos. En cambio, si esto ocurre entre dos niños que no son hermanos la cosa cambia, se considera acoso o bullying.

El bullying entre hermanos es más habitual de lo que se pueda creer y las consecuencias pueden afectar a la salud mental de uno de ellos. En este sentido, la Academia Americana de Pediatría ha publicado un estudio que muestra que se trata de un problema al que hay que prestar atención, los padres no deben considerar los comportamientos antes descritos como algo normal que sucede entre hermanos. En este estudio se ha evaluado el grado de agresión entre hermanos, así como la salud mental de un grupo de 3.599 niños y adolescentes con edades comprendidas entre 0 y 9 años, y entre 10 y 17 años.

El estudio se basó en encuestas realizadas a padres y cuidadores, los investigadores apuntan que los datos pueden no ser del todo clarificadores, ya que existe una posible limitación, en el segmento de 0 a 10 años de edad, los padres pueden ignorar que existe este tipo de conflictos entre hermanos. En lo que respecta a los datos de los hermanos con edades comprendidas entre los 10 y los 17 años, los resultados hilan más fino, especialmente si los hermanos comparten habitación.

Según los resultados, hasta un 32% de los participantes en el estudio aseguraron que vivieron al menos un tipo de bullying entre hermanos durante el último año, pudiendo ser leve o grave. Paralelamente se evaluó la salud mental de los menores y los resultados no dejan lugar a dudas, las agresiones verbales o físicas reiteradas u otras de las acciones antes descritas, provocan que los niños tengan una peor salud mental. Muchos de los niños que sufren el acoso de los hermanos, ya sea de una forma leve o grave, sufren angustia y ansiedad, problemas que pueden pasar desapercibidos.

En varias ocasiones hemos hablado del bullying y especialmente de los niños y adolescentes acosadores y acosados en el colegio, en este contexto el acoso está bien definido y se entiende perfectamente el mecanismo, sin embargo, no se percibe del mismo modo cuando el problema se sufre entre hermanos, los padres consideran que son riñas normales, travesuras y bromas, celos o competitividad parecen formar parte del desarrollo normal de los niños, pero no siempre es así y los padres deben prestar especial atención a determinadas señales de alarma inequívocas.

Si un hermano es siempre la víctima y el otro es el agresor, se está produciendo un caso de bullying entre hermanos. Cuando las agresiones, sean físicas o verbales, son desproporcionadas y buscan sobre todo derrotar y humillar a la víctima. Son dos ejemplos, pero existen algunos más que delatarían un comportamiento que se debe atajar para evitar que los niños puedan sufrir angustia y tengan una peor salud mental.

Para los investigadores es muy importante que los padres estén alerta y prevengan este tipo de comportamientos, no se puede considerar un maltrato entre hermanos un problema menor e incluso beneficioso, pensando que hace que los niños evolucionen. La agresión física o verbal no debe tener cabida en la educación y en el comportamiento. Podéis conocer más detalles de la investigación a través del artículo publicado en la revista científica Pediatrics.