La baja estatura no afecta la autoestima de los niños

Los niños que tienen baja estatura no ven afectada su autoestima por eso, por lo menos así lo afirma un reciente estudio que indica que es improbable que los niños de baja estatura tiendan a sufrir daño psicológico o se vean seriamente expuestos a bromas que les dejen efectos de manera permanente.

Toda la información se basa en el diálogo con niños de corta estatura que indican que sus compañeros bromean poco al respecto, y aunque existan en ocasiones no parece afectar su propia popularidad o relación con los otros niños, por lo que no ven afectada su autoestima por eso, ni tienen marcados problemas de depresión.

Dra. Joyce Lee, profesora asistente de endocrinología pediátrica de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, comentó como autora del estudio:

“Nuestro estudio debe tranquilizar a padres y pediatras”…”Entre los niños por debajo del décimo percentil [en las tablas estandarizadas de crecimiento] no pareció haber ningún resultado significativo en términos de popularidad o victimización de parte de sus compañeros reportado por los profesores”.

El estudio se ha desarrollado debido a que a muchos padres les preocupa saber que sus niños no crece al mismo ritmo que los otros niños de su edad, y temen que esto pueda dañar su visión sobre ellos mismos de alguna manera, una vez que ya se han descartado afecciones médicas. La inquietud de muchos padres en estos temas puede hacer que soliciten tratamientos de hormonas para hacer que sus hijos crezcan más algo que no debe hacerse sin indicación médica.

La investigación tuvo en cuenta a unos 712 estudiantes del sexto grado que participaron del Estudio de atención en la niñez temprana y desarrollo juvenil del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, y se obtuvieron datos en base a muchos temas, como las percepciones sobre la victimización o las bromas de los otros niños, además de conocer medidas sobre el optimismo, la depresión, el nivel de popularidad o el respaldo social de amistades.

La resolución fue concreta, la realidad demuestra que no parece haber diferencias entre los niños más bajos y los niños de estatura normal o los más altos, ya que si bien los bajitos reportaban bromas de sus compañeros, eran igualmente populares y no tenían problemas de depresión o angustia al respecto. Lo posible es que la estatura afecte un poco más a los individuos a medida que llegan a la adolescencia:

“La adolescencia es un momento particular cuando se tienen muchas diferencias en el crecimiento, y se podría predecir que será una época un poco más difícil si se tiene una estatura baja”.

Vía | Infancia Hoy
Foto | gaudiramone de Flickr