Trastorno bipolar en niños

trastorno bipolar

El trastrorno bipolar es una enfermedad importante que afecta al cerebro y se caracteriza por cambios bruscos de carácter y el comportamiento. No obstante, la buena noticia para los niños que lo padecen es que puede controlarse a través de la farmacología adecuada. Los síntomas pueden presentarse a cualquier edad.

Hasta hace relativamente poco, era extraño que se diagnosticara en niños. Sin embargo, los médicos ahora son capaces de reconocer y tratar el trastorno bipolar en niños de corta edad.

El tratamiento prematuro ofrece mejores oportunidades para el niño con trastorno bipolar, que consigue mejorar su estabilidad y puede crecer y desarrollar al máximo sus posibilidades. Un tratamiento conveniente puede reducir los efectos hostiles que la enfermedad tiene sobre sus vidas y la de su familia.

Enfermedad controlable

Las familias de niños afectados por la bipolaridad en un primer momento sufren el desconcierto lógico de la propia ignorancia sobre la enfermedad y se sienten desesperados por encontrar información y apoyo. El caso es que la frecuencia exacta de este tipo de trastorno en niños se desconoce ya que existen pocos estudios sobre la misma.

Se cree que un número significativo de niños diagnosticados de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) sufren una enfermedad bipolar inicial además del TDAH o con equívoco en su diagnóstico.

Características

El trastorno bipolar se caracteriza por unos síntomas muy marcados como son los cambios de humor y la energía. Estados persistentes de extrema euforia o agitación unidos por enormes dosis de energía, denominados manía. O estados constantes de extrema tristeza o irritabilidad unidos de energía baja que se conocen como depresión. Esto en el caso de los adultos.

Sin embargo, la enfermedad se hace notoria de manera desigual en niños. Los niños, por lo general, tienen un trastorno del humor permanente que es una mezcla de manía y depresión. Lo que les produce irritabilidad crónica y escasos períodos claros de normalidad entre estos episodios.

Otros síntomas pueden ser:

  • Rabia explosiva, continua y a generalmente destructiva
  • Síndrome de ansiedad por separación.
  • Eneuresis y terrores nocturnos.
  • Necesidad continuada de consumo de carbohidratos.
  • Desafío a la autoridad.
  • Duermen pocas horas o por el contrario, lo hacen en exceso.
  • Comportamientos excesivamente arriesgados y peligrosos (creen que tienen habilidad para volar).
  • Comportamiento sexual precoz o inapropiado
  • Delirios y alucinaciones

Los niños con este trastorno resultan extremadamente dependientes y desde una edad muy temprana presentan rabietas o enfados desproporcionados. La palabra “no” es una de las que desencadena estos enfados.

Más información | www.bipolars.org
Foto | Swifter