Ojo vago o ambliopía

Visión infantil

El ojo vago o amblioplía se caracteriza por una pérdida parcial de la visión en un ojo en la mayoría de casos, su aparición se debe a la falta de desarrollo de las células cerebrales que se encargan de la visión. Aunque también son consecuencia de otros motivos como puede ser la denominada anisometropía o diferencia de graduación entre los dos ojos, la falta de paralelismo entre ambos órganos oculares o el estrabismo.

Es necesario cuidar los ojos de los niños, no corregir el ojo vago en la infancia puede derivar en defectos visuales como la hipermetropía, la miopía o el astigmatismo, lo que muestra la importancia de realizar una visita al oftalmólogo en edades tempranas para prevenir cualquier problema en la visión.

Hoy queremos destacar la efectividad de un simple test que se realiza en la infancia para detectar el ojo vago o amblioplía y que lograría eliminar este problema de visión en 100.000 niños españoles. Se trata de unos tests estereoscópicos que puede realizar el pediatra a los niños con edades comprendidas entre los 3 y los 6 años, al menos así lo manifiesta la Asociación de Utilidad Pública Visión y Vida.

El caso es que el Congreso de los Diputados debatirá en breve una proposición no de ley para que el Gobierno español impulse el uso de esta medida en las revisiones infantiles. Ya sabemos que los diagnósticos precoces en muchas enfermedades son sinónimo de cura o de una gran mejoría. De este modo se reducirían significativamente los casos de ojo vago o ambliopía que actualmente se establece en un 5% de los niños en edad preescolar.

Además de poder sufrir los problemas que antes hemos mencionado, el ojo vago provoca que los niños rindan menos en el colegio, la deficiencia en la visión impide que puedan aprender y comprender correctamente todo lo que se les enseña en las escuelas. Los expertos indican que pasados los 6 años de edad las posibilidades de remediar el ojo vago se reducen significativamente, hasta un 20%. Por ello, el mejor modo de garantizar la detección del problema recae en las manos de los pediatras, los padres pueden no llevar a sus hijos al oftalmólogo creyendo que no les ocurre nada y más, si el niño no expresa sus problemas de visión.

Las cifras hablan por sí solas, hasta un millón de personas adultas en nuestro país padecen ambliopía sin que se pueda hacer nada al respecto. Es incomprensible que siendo una solución sencilla y efectiva, la detección precoz del ojo vago o ambliopía no se haya instaurado mucho antes, esperemos que el proyecto no de ley salga adelante y finalmente se pueda reducir la incidencia de este problema.

Vía | Libertad Digital
Foto: cédric chabal