Cómo explicar la muerte a un niño I

explicar la muerte a un niño

La muerte de alguien cercano es siempre un momento difícil por todo lo que significa. Si para los adultos en ocasiones resulta incomprensible y no se logra asimilar en toda su magnitud, ¿de qué manera podemos explicar la muerte a un niño a un niño?

Si la muerte se produce por una enfermedad, y se sabe que tarde o temprano va a suceder, podemos ir preparando al pequeño para cuando llegue el momento, ya que se le puede explicar el proceso de una manera más suavizada, aunque en ningtún caso se les debe mentir ni esconder la realidad de lo que está pasando.

Se les debe ofrecer la oportunidad de despedirse de la persona que está viviendo sus últimos momentos siempre y cuando su estado no pueda resultar traumático para el niño.

No mentirles nunca

Pero, ¿cómo les podemos decir qué es lo que va a pasar? Además de la honestidad, los padres deben evitar las fantasías en torno al tema, es preferible que cuando se les hable de ello, se haga con cosas reales y concretas.

La comparación con otra cosas puede ser muy efectiva, como por ejemplo que al igual que una semilla crece convirtiéndose en un árbol, que no parará de crecer, hasta que finalmente muera. Hacerles ver que en el caso de las personas el proceso es muy similar y que todos lo experimentarán tarde o temprano.

Sin embargo, no es conveniente decirles, por ejemplo, que es un sueño profundo ya que pueden pensar que dormir resulta peligroso.

Responder a todas sus dudas

Es mucho mejor decirles que alguien murió porque era muy mayor o porque estaba muy enfermo. En éste último caso, hay que dejarles claro que una enfermedad no es irremediablemente motivo de muerte, ya que también podrían creer que ante cualquier enfermedad podrían morir.

En cambio, si la muerte del ser querido se produce de manera inesperada y aún no se había tocado este tema, la persona que se lo explique debe intentar ser todavía más sutil. En ningún caso debe hacerlo alguien en estado de shock, ni con grandes dramas, porque sólo logrará que el niño se acongoje. Además, siempre es preferible que la explicación la de muy cercano, lo que provocará mayor confianza.

No importa la etapa de la niñez en la que se encuentren los niños, sus padres deben dejar que expresen con libertad sus emociones y también deben dar respuesta a todas las preguntas que hagan.

Muchos pequeños cuando alguien cercano fallece sienten que ha sido por su culpa, quizá porque se portaron mal. Hay que dejarles muy claro que ellos no son el motivo del fallecimiento.