Gafas de sol para niños

gafas de sol para niños

Normalmente las gafas de sol son uno de los complementos principales de nuestro vestuario en verano ya que cuando salimos el sol suele molestarnos y es algo que siempre llevamos con nosotros. Pero lo que no solemos pensar es que nuestros hijos también sufren las mismas molestias que nosotros y no solemos darnos cuenta de ello.

Los ojos de los pequeños deben protegerse con un gorrito y con gafas de sol para niños dotadas de lentes de buena calidad anti UVA y UVB, que sean cerradas por los lados para que no entre la luz. Para los más pequeños las ideales con  las que en lugar de sujetarse con patillas llevan una goma ajustable a su cabecita, de esa manera son cerradas y no se les caerán cuando jueguen o cuando disfruten de los beneficios del deporte.

Un especialista es el más indicado para decirnos cual son las que gafas de sol para niños que más nos conviene para nuestro hijo, ya que el cristalino de los niños hasta los 10 o 12 años es casi transparente y sus ojos absorben toda la radiación, por lo que no hay que comprar las típicas gafas de juguete ni las que no cumplan la normativa europea. Para ello en el folleto que suele acompañar a las gafas de sol aparece el fabricante, las instrucciones de almacenamiento, uso y limpieza, mantenimiento y desinfección, así como los consejos de seguridad de esas gafas en concreto y si no están recomendadas para algún tipo de uso.

Los colores del cristal de las gafas de sol para niños son varían para distintos tipos de actividades:

  • Marrón: Aumenta el contraste y profundidad de campo ideal para deportes al aire libre, efecto relajante, ideal si nuestro niño tiene miopía.
  • Verde: Reduce la luz visible sin interferir con la claridad de visión, especial para deportes náuticos y niños con hipermetropía.
  • Amarillo: Sirve para los días nubosos ya que dan claridad no son las más recomendables para los niños, y provocan errores entre los colores rojos y verdes.
  • Gris: Transmite uniformemente la luz y respeta mejor los colores naturales, son las más habituales.
  • Naranjas: No son aptas para uso solar. Aumentan los colores y son aptas para la noche.

La exposición solar produce importantes lesiones en la córnea, retina y cristalino, provocando conjuntivitis, úlceras crónicas y en un futuro cataratas. Los daños de unas gafas de sol para niños inadecuadas no aparecen inmediatamente si no con el paso del tiempo y en la mayoría de los casos son lesiones irreversibles.

Por lo que si tenemos pensado ir a la playa o dar un paseo en bicicleta con los pequeños, salir al campo o simplemente pasear por la ciudad, no olvidemos protegerles con unas gafas de sol para niños.

Vía | Revista Consumer
Foto| Osamu Uchida