Picaduras de insectos (II): Picaduras de abejas y avispas

Picadura de insectos (II): Las abejas y avispas

Las picaduras de insectos como la abeja o la avispa son más frecuente en primavera y verano cuando hay más polen por lo que están más activas, siendo Julio y Agosto los meses con mayor índice de picaduras de estos insectos.

Los niños son los que suelen ser más afectados por las picaduras de insectos sobre todo en pies y manos ya que muchas veces frecuentan las aguas tranquilas, las flores y los colores brillantes tan habituales en los más pequeños.

La diferencia entre la avispa y la abeja es que las primeras mantienen su aguijón pudiendo picar más de una vez frente a las segundas que mueren tras el primer picotazo. La reacción ante el picotazo de cualquiera de ellas es un dolor intenso en el momento y un enrojecimiento de la zona con inflamación y un punto central dónde pico el insecto, puede haber un edema en las 24 horas siguientes y un picor durante los días venideros. Mientras la picadura de avispa provoca el dolor semejante a una quemadura, la picadura de abeja deja un saquito de veneno y deja el aguijón que hay que desprender de la piel del niño junto con el saquito.

Las reacciones pueden ser locales con una inflamación alrededor del picotazo, en los niños puede afectar a dos articulaciones contiguas por lo que hay que vigilar que no se extienda. El peligro surge ante los niños que padecen alergia a las picaduras de abejas y avispas. Es poco común sufrir una reacción alérgica violenta del organismo ante la primera picadura ya que existen tres fases:

  • La primera picadura sensibiliza al veneno, y los síntomas que presenta son los normales.
  • La segunda picadura provoca una alergia de gravedad variable, con enrojecimiento de la piel generalizado, hinchazón de otras zonas alejadas de la picadura, palpitaciones y sensación de ahogo en la garganta, en este caso ya hay que acudir a urgencias con el niño para que le hagan las pruebas de la alergia y le pongan tratamiento.
  • Con la tercera picadura es cuando puede desencadenarse el shock anafiláctico, es grave y manifiesta problemas respiratorios, problemas al tragar, palidez y taquicardias. Hay que acudir urgentemente con el niño a urgencias.

Las medidas a tomar en caso de picadura son las siguientes:

La picadura de abeja requiere sacar el aguijón con cuidado de no extender el veneno del saquito. Durante unos 20 minutos frotar la picadura con un algodón con bicarbonato, o si no se tienen con un desodorante que tenga aluminio, para neutralizar el veneno y disminuir el dolor. Las barritas que venden las farmacias también sirven.

En caso del que el niño tenga más de dos años puede tomar algún analgésico para el dolor, los bebés podrán tomas Apiretal o Dalsy.

Acudir a urgencias si la inflamación se extiende o si se notan síntomas como dificultad para tragar o respirar.

Para evitar las picaduras de insectos intentar mantener al niño lejos de los panales y nidos de avispas, si se posan sobre el no intentar espantarla si no decirle que permanezca quieto y evitar movimientos bruscos,  si hemos dejado su ropita en el suelo, antes de ponérsela vigilar que no tenga ningún insecto, evitar que anden en lugares con proliferación de flores, cuando vayamos al campo procurar no vestirle con ropas llamativas, ni ponerle perfumes dulzones, y advertirles que no tiren piedras o ramas a los nidos de estos insectos.

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Foto| Hallgerd