Tomar mate durante el embarazo afectaría al feto

Cuando una mujer se entera de que ha quedado embarazada debe cambiar en su vida una gran cantidad de hábitos que suponen riesgos para su embarazo, como tomar alcohol, fumar durante la gestación, lo cierto es que tan importante como eso es además reducir o anular por completo el consumo de cafeína, presente en el café y también en una bebida sumamente popular en sudamérica, en países como Argentina y Uruguay, hablamos del mate.

Tanto las mujeres que ahora mismos vivan en esos países como las que en suelo extranjero han llevado la costumbre del mate y lo comparte con patriotas españoles o de otras nacionalidades, deben saber que una nueva investigación que se llevó adelante sobre unos 229 pacientes y bebés recién nacidos en el Hospital Pereira Rossell comprobó que las mujeres que toman más de 3300 miligramos de cafeína de mate por día durante su embarazo tienen riesgo de tener bebés de menor talla en comparación a las madres con menor ingesta de mate o que directamente no lo toman.

Mario Moraes, el grado 4 en Neonatología y autor responsable de la investigación, comentó:

“Nosotros no podemos decir de antemano cuánto va a afectar el consumo de mate en el desarrollo del niño. Lo que sí podemos decir es que se trata de un hábito que no deja llegar al bebé a su máximo potencial durante su formación”…“Es aconsejable disminuir lo máximo posible el consumo de mate y café durante el embarazo”.

La diferencia entre un niño cuya madre tomó mucho mate durante el embarazo y un bebé cuya madre no lo hizo es entonces unos gramos menos de peso o unos milímetros menos de talla, según se ha podido comprobar entonces, pequeñas diferencias pero muy significativas entre los recién nacidos sobre todo si hay casos en los que de por sí nacen con poco peso.

Aseguran que esto no quiere decir que tomar mate es malo, se puede reducir el consumo del mismo y elegir la yerba que se utiliza ya que no toda cuenta con la misma cantidad de cafeína, aquellas destinadas a los que sufren “estrés” son las que cuentan con menor concentración del compuesto.

La investigación se llevó adelante en un trabajo en conjunto por profesionales de la Cátedra de Neuropediatría, la Cátedra de Ginecología C, el Departamento de Neonatología de la Facultad de Medicina y el Polo Tecnológico de Pando, mientras que todo fue presentado en el XXVIII Congreso Uruguayo de Pediatría.

Por último se agregó:

“Lo llamativo es que tenemos una conducta instaurada, que la asumimos como buena, y que está afectando a los recién nacidos porque no estamos concientizando a las madres que eso genera un inconveniente en el bebé si se consume mucho”.

Vía | El Observador
Foto | Guillermo Vilaseca