Embarazo no es deseado, qué hacer

embarazo no deseado, qué hacer

Cuando se confirma un embarazo no deseado se plantean ante los futuros padres dos alternativas, que conllevarán sus respectivas consecuencias: continuar con el embarazo o interrumpirlo en sus primeras semanas. La decisión es muy difícil de tomar, ya que pone en juego todo el sistema de valores y creencias personales.

Cómo tomar la decisión

No existe una decisión correcta o incorrecta, ya que se debe tomar de acuerdo a la situación particular de la pareja. Los valores religiosos y la situación socioeconómica son dos factores que ejercen mucha influencia a la hora de optar por uno u otro camino.

Si los futuros padres son adolescentes, necesitarán la contención familiar para superar el difícil momento. En ocasiones, la ayuda de los progenitores es fundamental para que decidan continuar, mientras que en otras, son estos mismos los que aconsejan a los jóvenes a favor de la interrupción del embarazo. Aunque los futuros padres sean inexpertos, deben ser ellos mismos los que elijan la mejor opción.

Una nueva vida en sus manos

Cuando la pareja decide afrontar la responsabilidad de tener un hijo, su vida cambiará inesperadamente, ya que en ocasiones los futuros padres son rechazados por sus pares e incluso pueden ser excluidos de la escuela y la familia. Una vez nacido el bebé, podrán optar por darlo en adopción o criarlo.

Esta decisión, si bien genera menos culpa en un comienzo, es la más difícil, sobre todo para las madres adolescentes, ya que modifica completamente la vida de la mujer. Desde un primer momento, deberá ocuparse de su salud, concurrir a las citas médicas, realizarse los estudios correspondientes y controlar su alimentación para permanecer sana y mantener en buen estado a su hijo.

La interrupción del embarazo

Si la madre decide interrumpir el embarazo es necesario que se ponga en contacto con un médico ginecólogo con urgencia para determinar si puede realizarlo y cómo es el procedimiento necesario para poder llevar a cabo la interrupción de manera segura y legal.

En los países en los que el aborto es ilegal, la práctica sólo se realiza de forma clandestina, situación que expone a las mujeres a un gran peligro. Los abortos ilegales suelen realizarse en lugares con precarias condiciones médicas e higiénicas, lo que aumenta la tasa de mortalidad por esta causa.

Tras el aborto, la mujer necesitará de asistencia médica y psicológica durante los siguientes meses, ya que este procedimiento puede conllevar consecuencias dolorosas. La decisión de abortar debe ser considerada de una manera madura y coherente, la situación familiar o la calidad de vida de la pareja  pueden ser determinantes para interrumpir un embarazo. El apoyo de la familia supone la mejor medicina para estos casos.

Foto | Daquella manera