Colesterol en el embarazo

Niveles de colesterol

El colesterol en el embarazo es un elemento necesario cuyos niveles deben situarse en su justa medida, un nivel excesivo o deficiente de colesterol sería contraproducente tanto para la salud del bebé como para la de la madre. El colesterol lo recibe el organismo a través de la ingesta de alimentos, sobre todo de los alimentos de origen animal como pueden ser los lácteos, las carnes, etc.

Las funciones del colesterol son varias, es precursor de la vitamina D, elemento esencial para poder metabolizar el calcio, es precursor de las hormonas sexuales como la testosterona, la progesterona o los estrógenos, también es precursor de las hormonas corticoesteroidales y es además un elemento imprescindible en las membranas plasmáticas de los animales entre otros.

Es evidente la necesidad de colesterol en el organismo, pero como hemos dicho antes, en su justa medida. Existen dos tipos de colesterol, el colesterol bueno HDL (lipoproteínas de alta densidad) y el denominado colesterol malo o LDL (lipoproteínas de baja densidad). Mantener los niveles adecuados de ambos tipos de colesterol es fundamental para el desarrollo del embarazo y esto se conseguiría a través de una dieta sana y equilibrada, como por ejemplo la dieta mediterránea.

El colesterol en el embarazo es uno de los elementos que facilitan la implantación del embrión, la formación de la placenta, su desarrollo y contribuye en el desarrollo del organismo del bebé. Una noticia publicada en el periódico digital El Mundo nos informaba sobre una investigación realizada por expertos del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos, cuyos resultados mostraban la existencia de un estrecho vínculo entre los niveles reducidos de colesterol, el embarazo y el riesgo de sufrir un parto prematuro.

En investigaciones anteriores se había demostrado que un exceso de colesterol podía ser el desencadenante de un parto prematuro, la mencionada investigación demostraba que el mismo riesgo estaba presente con unos niveles de colesterol reducidos, la conclusión que se desprende es obvia, colesterol en su justa medida, como todos los elementos que intervienen en nuestro organismo. En esta última investigación realizada, los expertos analizaron a 1.058 mujeres embarazadas, 940 con niveles normales y altos de colesterol y 118 con niveles reducidos de colesterol.

El análisis realizado a las mujeres participantes determinó que un nivel por debajo de 159 mg/dl aumentaba hasta tres veces la posibilidad de que se produjera un parto prematuro, además se constataba que del mismo modo se incrementaba el riesgo de que el bebé en gestación tuviera menos peso del normal y pudiera sufrir además diferentes tipos de anomalías congénitas. Hay que decir que la raza también influye, en el estudio participaron mujeres de raza blanca y mujeres de raza negra, los resultados mencionados corresponden a las mujeres de raza blanca, en las de raza negra no se constató ninguno de los resultados mencionados.

Este estudio rebatía uno anterior realizado por un grupo de expertos de la Universidad de Oslo cuyas conclusiones indicaban que unos niveles reducidos de colesterol beneficiaban el flujo sanguíneo del futuro bebé, de ello nos informaba Buena Salud. Puede ser evidente que el nivel de colesterol reducido mejore la circulación sanguínea del bebé, pero se incrementan otros riesgos.

Excesos y carencias son perjudiciales para el organismo y para el desarrollo del bebé, por ello es necesario consultar con los especialistas sobre el estilo de vida y la dieta más adecuada para garantizar unos valores adecuados de colesterol en el embarazo.

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Foto | bartekwardziak