Parques acuáticos

parque acuático

Los más peques de la casa están de vacaciones y si no les damos algo que hacer se vuelven ociosos. Hacen los cuadernillos de verano, los bajamos un rato al parque o los llevamos algún día a la playa, mientras nosotros esperamos que nos den nuestros ansiados días de vacaciones. Pero ellos tienen casi tres meses libres y esta rutina se les vuelve pesada y monótona. ¿Cómo salir de ella? Llévales a un parque acuático.

A nosotras nos puede asustar un poco la idea, porque puede parecer un poco peligroso, hay que estar pendientes de ellos todo el día, que si ponte crema, que si no te tires por ahí, que si no ahogues a tu hermana… pero en cuanto ves lo que ellos disfrutan desaparece de nuestra mente esa idea.

Ese día habrá que madrugar un poquito (aunque en la mayoría de los parques acuáticos también hay entradas de tarde) y preparar todo lo que nos vayamos a llevar, toallas, ropa seca, crema protectora, comida…

Hablando de comida, casi todos los parques acuáticos cuentan con un servicio de buffet o diversos bares donde comer. Pero puede ser que nos resulte más práctico traérnoslo de casa y desde luego más barato, así evitamos el tener que hacer colas en las cafeterías y les damos una comida ligera, (pollo, arroz blanco, frutas, sándwiches de pavo..) ya que van a estar todo el día al sol y chapoteando en el agua.

En los parques acuáticos hay atracciones para los más pequeños y otras para los más mayores y los adultos. Los peques pueden disfrutar en piscinas de apenas tres palmos de agua, con mini toboganes y chorros de agua. Se lo pasarán genial si juegas con ellos, los tiras por los toboganes o los pones sentaditos en la piscina a jugar con sus juguetitos de playa. Los más mayores podrán tirarse por los toboganes más atrevidos, nadar en piscinas con olas o hacer circuitos con anillas, cuerdas, toboganes y trampolines.

Actualmente muchos parque acuáticos están incorporando espectáculos con animales. Hoy en día pocas cosas impresionan a los niños, pero llévales a ver las acrobacias que hacen los delfines, las focas o los leones de mar seguro que les deja con la boca abierta.

No te preocupes por la seguridad. Los parques acuáticos tienen un excelente personal que evitan que los niños puedan tener un comportamiento que desemboque en algún problema. Pero es recomendable no perderlos de vista en ningún momento.

Para ti, una zona de tumbonas, con sombra o sol, como la prefieras, tendras un ratito de paz y relax.  Incluso si tu hijo está cansado podrá echarse una siesta.

Con este día atípico tienes el éxito garantizado. Tus hijos se lo pasarán en grande y por la noche dormirán como auténticos angelitos.

Foto: Sami Anttila