La importancia del yogur en la dieta de los niños

La importancia del yogur en la dieta de los niños

Hace ya más de un año, el pediatra que atiende a mi hija nos aconsejó que comenzáramos a incluir alimentos a su dieta, además por supuesto de sus biberones de leche. En ese momento, ella tenía cuatro meses y al parecer según el especialista era el momento ideal para que empezará a degustar otros sabores.

Para mi gran sorpresa, el médico nos indicó que comenzáramos con yogur, ya que según él no sólo se trata de un alimento que posee una gran cantidad de nutrientes, sino que además es uno de los más recomendables para la etapa de inicio en la alimentación del bebé.

Hoy, ya mi pequeña tiene un año y medio, y además de haber incorporado a su dieta casi todos los alimentos existentes, disfruta del yogur como uno de los postres más ricos, prefiriéndolo muchas veces a otros dulces como flanes, chocolates y galletas.

Cabe destacar que el yogur es uno de los alimentos más importantes en la dieta de los niños, debido a que aporta una gran cantidad de nutrientes, entre los que se encuentran los minerales, las proteínas, las vitaminas y demás.

Asimismo, el yogur posee el beneficio de aportar un bajo nivel calórico, ya que en este sentido es similar a la leche, pero la diferencia con ésta es que permite aumentar la cantidad de vitaminas del grupo B que el niño tiene en su organismo.

Por otra parte, el yogur es uno de los postres más recomendados para los pequeños, como así también para lo adultos, ya que además de aportar un gran nivel de nutrientes, podemos hallar una gran variedad de productos de esta línea, desde yogures descremados bajos en grasas, pasando por aquellos enriquecidos con frutas y cereales, hasta incluso helado de yogur, ideal para el verano.

Es importante mencionar que el yogur está constituido por microorganismos que aportan una gran cantidad de beneficios para nuestra salud y la de nuestros hijos, ya que con su consumo diario nos aseguramos de fortalecer nuestros huesos y dientes, mejorar el equilibrio de la flora intestinal, favorecer la digestión de la lactosa, y por supuesto ayudar al crecimiento del niño, además de una extensa lista de beneficios.

Vía | Libro “La alimentación infantil natural” de Paloma Zamora
Foto | Mariana Mercedes Otero