inicio Blog de papás El Sonambulismo y los Terrores Nocturnos

El Sonambulismo y los Terrores Nocturnos

| 18 de diciembre de 2008Categorías: Salud

El Sonambulismo y los Terrores Nocturnos

Como las pesadillas, el sonambulismo y los terrores nocturnos son trastornos del sueño que se dan muy a menudo durante la infancia (niños de entre 3 y 6 años), y suelen preocuparnos mucho a los padres por la sensación de impotencia que nos crean al no saber como reaccionar ante tales comportamientos.

El sonambulismo o noctambulismo es cuando el niño realiza actividades motoras sencillas (salir de la cama, caminar…) o complejas (abrir la luz, hablar…) mientras permanecen dormidos y no son conscientes de lo que hacen. Es difícil despertarlos, pero hay la convicción errónea de que es peligroso hacerlo. Aunque también tenéis que pensar que el niño esta dormido, así que si lo despertáramos de golpe se asustaría (como cualquier persona dormida).

Lo más típico es que el niño al principio se siente en la cama, se levante y camine torpemente por su habitación o se dirija a lugares conocidos como el baño, la cocina o el cuarto de los padres con la mirada ausente. Suelen tener los ojos abiertos (algo inexpresivos) y actúan como si estuvieran despiertos, realizando actividades aprendidas cuando estaba despierto como lavarse las manos, abrir las luces… pero no tenemos que asustarnos.

Lo que si tenemos que tener en cuenta es vigilarlos y cuidar de ellos porque se podrían hacer daño a ellos mismos sin querer, subiendo o bajando escaleras, tocando una estufa, etc. Debemos alejarlos del peligro y tranquilamente llevarlos de nuevo a la cama dónde seguirán durmiendo.

Los terrores nocturnos son muy parecidos al sonambulismo, lo que lo diferencia es que el niño tiene mucho miedo. El niño normalmente llora o grita sentado en la cama con la expresión de la cara llena de miedo, los ojos muy abiertos y hasta sudor frío. Pero, aunque no lo parezca, el niño sigue profundamente dormido y no es consciente de lo que hace.

La técnica sería la misma, hablarle suavemente mientras le volvemos a meter en la cama para ayudarle a dormir de nuevo. Aunque no nos lo parezca en el momento, el niño a la mañana siguiente no recordará nada, así que en el fondo los que lo pasamos mal somos los padres y los hermanos ya que somos los que nos asustamos en el momento.

Tanto el sonambulismo como los terrores nocturnos se presentan en episodios aislados, son transitorios y suelen desaparecer en la adolescencia. Si se repitieran muy a menudo o no desaparecieran en la adolescencia es importante comunicarlo al pediatra/médico.

Más información | Zonapediatrica
Foto | Wojciech Gajda

MÁS ARTÍCULOS EN EL BLOG DE PAPÁS

El Sonambulismo y los Terrores Nocturnos (0)

No hay ningún comentario aún, ¡Sé el primero en comentar!

TU OPINIÓN SOBRE "El Sonambulismo y los Terrores Nocturnos"