Desarrollo de destrezas en el niño

Actividades Prosociales

Todos quisiéramos que nuestros hijos desarrollaran infinidad de destrezas. Muchas veces no sabemos si es por nuestra propia satisfacción o por esa mágica situación que se produce cuando uno se convierte en padre, queremos que se sientan siempre “los mejores”.

Sin embargo, conviene no olvidar que el mundo del desarrollo de las destrezas en el niño y de la competividad extrema por lograrlas puede suponer un grado de frustración muy complicado, por lo que tomando como hábito el desarrollo de aquellas destrezas que están y forman parte del niño y no imponiéndolas, veamos como podemos desarrollar algunas destrezas que, sin duda, incidirán en la formación de nuestro hijo.

Cómo identificar y desarrollar las destrezas de nuestro hijo

Generalmente, y salvo casos excepcionales, las destrezas reales, si bien se manifiestan tempranamente, no es hasta que el niño tiene seis años, que se puede hablar de una destreza excepcional.

Así sea una facilidad por los idiomas, una tendencia a la lectura o la cualidad de dibujar bien o tocar un instrumento, lo principal para que el fomento de las destrezas sea un aprendizaje que fomente la autoestima en lugar de dañarla, es que no se impongan.

Si tú sabes que tu hijo tiene facilidad para desarrollar una habilidad, pero a él no le gusta o no parece sentirse cómodo, analiza por qué se siente así y si ves alguna oportunidad, intenta atraerlo por algún aspecto positivo de la misma, pero no se la impongas.

Habilidades prosociales

Se consideran habilidades prosociales aquellas que estimulan los siguientes aspectos del niño:

  • Socialización: Respeto por derechos de las otras personas, reglas de cortesía, el “gracias” y el “por favor”, por ejemplo.
  • Los conflictos: Aprender a evitarlos y si se suscitan, aprender a evitar las reacciones violentas y los insultos. Manejar conflictos.
  • Herramientas primarias de asertividad: O sea, que el niño sea capaz de reconocer sus deseos con exactitud así como expresar sus necesidades.
  • Construcción de vínculos con otros niños al tomar conciencia de que sus actos pueden beneficiar o perjudicar a la otra persona.
  • Reconocer la diversidad y respetarla.

Los niños son capaces de aprender todo aquello que se ponga en su radio de acción, sin duda, son esponjas que absorben todo lo que se les ponga por delante, intentan imitarlo y después lo desechan quedándose para sí con lo más determinante.

Pero si tú ves que podría destacar en algo y el niño o la niña se muestra entusiasmada, anímale, dedícale un tiempo para compartir con él el desarrollo de dicha actividad, incorpóralo en tu vida como el colegio y no minimices su importancia.

Los momentos valle

Los niños están creciendo y es muy frecuente que al ir pasando etapas, pierdan el interés por actividades que antes les fascinaban, éste es el momento de no dejar que el entusiasmo decaiga si realmente el niño muestra una destreza especial.

Dentro de los beneficios que reporta el desarrollo de una destreza específica, destacamos

  • Mayor autoestima
  • Desarrollo de la responsabilidad
  • Incremento de los niveles de concentración
  • Facilidad para el proceso de aprendizaje y asimilación de conocimientos

Por todo ello, siempre sin presionar, es fundamental que ante la más mínima señar de una destreza especial, te pongas manos a la obra para destacarla y fomentarla.

Fuente | Habilidades de la Infancia – Oei.es

Foto | Christiaan Briggs