Consejos para incentivar el consumo de alimentos saludables en los niños

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Uno de los principales motivos por el que son consultados los médicos pediatras en la actualidad, guarda relación con el desarrollo de la patología de la obesidad en los niños, ya que en los últimos años el consumo de comida nasura y los malos hábitos alimenticios han provocado un alto porcentaje de pequeños que padecen esta enfermedad.

Por ello es necesario que los padres seamos consientes de los peligros que implica la obesidad infantil, con el fin de educar a nuestros hijos en base a las buenas costumbres y hábitos en lo que se refiere a la alimentación.

Sin lugar a dudas, uno de los aspectos más complicados en la crianza de los niños está relacionado a la alimentación, ya que por lo general los pequeños suelen rechazar cualquier tipo de alimento nuevo en su dieta, lo que comúnmente los médicos llaman neofobia.

La neofobia, es decir este temor a lo nuevo, por lo general aparece en los niños cuando dentro de su dieta se añaden alimentos naturales, como frutas y verduras, que hasta el momento eran totalmente desconocidas por él, con lo que se establece un hecho que puede llegar a determinar que los padres se den por vencidos en la lucha por incorporar alimentos saludables al menú de sus hijos.

Uno de los puntos claves para lograr que nuestros niños acepten este tipo de alimentos es siempre preparar platos que resulten originales y divertidos para ellos, con mucho colorido y formas, que logren atraer su atención, además por supuesto de crear el hábito de la comida en familia.

Por otra parte, durante el día puede recurrirse a la incorporación de golosinas y postres saludables, tales como ensaladas de fruta, yogures, barras de cereal y demás.

En referencia a este tema, en una publicación reciente del website especializado en salud familiar Pro-Salud News, algunos especialistas en nutrición infantil volcaron una serie de consejos útiles para los padres que desean mejorar la dieta de sus hijos, pero que desconocen cuál es el modo más adecuado para lograrlo.

A este respecto, la doctora Valeria Hirschler, médica pediatra integrante del Servicio de Nutrición del Hospital Durand de Argentina, sostuvo:

“Es importante que la familia se siente a la mesa, al menos en la noche y que los chicos vean que sus padres o sus hermanos mayores comen lo mismo que les prepararon a ellos. También es vital que la elección de los platos no sea monótona, sino por el contrario variada y equilibrada”.

También es fundamental la forma en que se presentan los alimentos ante el niño, los cuales “cuanto más colorido y divertido sea el plato, mayor será la atracción que genere”, de acuerdo a la opinión de la licenciada Claudia Fernández, jefe del Servicio de Nutrición del Instituto de Cardiología de Corrientes, quien además destacó:

“Desde este punto de vista, es una buena opción que cuando la mamá o el papá están cocinando, los chicos puedan participar y, mientras tanto, se les cuente un poco qué es lo que se está haciendo, cuáles son los alimentos que se están utilizando, cómo se preparan y qué aportan”.

Por su parte, la especialista Valeria Hirschler puntualizó:

“Los inicios de lo que es la alimentación sólida, constituyen un momento de oportunidades. De ahí que sea importante darle al niño diferentes cosas a probar, estando siempre atentos a qué les gusta y qué no. De esa forma, podremos evitar forzarlos cuando algo no es de su agrado. Si eso ocurre, lo más conveniente es esperar un tiempo y recién después volver a probar. Cuando después de ese intervalo el alimento continúa sin gustarle, bajo ninguna circunstancia hay que forzar al chico a comerlo de todas formas porque pueden producirse situaciones traumáticas que quedarán irremediablemente ‘atadas’ a ese alimento en particular”.

Quienes tenemos niños en casa, conocemos lo frustrante que puede resultar la incorporación de nuevos alimentos saludables a la dieta de nuestro hijo, aunque lo ideal es no dejar de intentar incentivar a los pequeños en el camino de los buenos hábitos.

En esa línea, la doctora Marcela Paz, médica pediatra coordinadora del Servicio de Alimentación del Área de Pediatría del Hospital Italiano de Buenos Aires, detalló cuáles suelen ser los alimentos más resistidos por los niños, y al respecto subrayó:

“El pescado, las verduras o lo verde en general, las frutas y lo salado suelen no ser del agrado de los más chicos. Sin embargo después de un tiempo de descanso hay que procurar seguir insistiendo, probablemente cambiando la presentación o combinación de los alimentos, para evitar caer en las opciones fáciles de preparar y que los chicos más disfrutan como puede ser una hamburguesa”.

Vía | Prosalud-news
Foto | Whirled kid