Medidas para prevenir el Síndrome del Niño Vulnerable

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Como ya hemos comentado en un artículo anterior, el llamado Síndrome del Niño Vulnerable es un trastorno que suelen sufrir gran cantidad de madres que durante los primeros días de vida de su hijo han debido atravesar una situación difícil. Es por ello, que casi siempre se relaciona este síndrome con los nacimientos prematuros.

Es indudable que el hecho de sobrellevar una situación difícil en la cual el bebé se ha encontrado en riesgo debido a su nacimiento prematuro, sumada a la angustia de vivir la experiencia de tener al pequeño en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, conduce a los padres a un estado de preocupación permanente sobre la salud del niño, desarrollando de esta manera el Síndrome del Niño Vulnerable, que con el paso de los años se traduce en actitudes de indulgencia o exceso de permisividad ante los diversos actos de los hijos.

Tengamos en cuenta que la sobreprotección y la imposibilidad de determinar límites de conducta en los niños interfiere directamente en el desarrollo normal del niño, incluso en su vida adolescente y adulta, ya que debido a esta crianza se establecerá una fuerte dependencia hacia sus padres.

Es por ello que es fundamental revertir la situación cuando es detectado el Síndrome del Niño Vulnerable. Según los especialistas, se trata de un trastorno que puede ser prevenido teniendo en cuenta una serie de aspectos en cuanto a la conducta y las acciones de los padres.

A continuación se detallan una serie de pautas que ayudan a evitar el Síndrome del Niño Vulnerable:

  • Establecer límites adecuados y tener una actitud coherente con dichos límites.
  • Establecer rutinas para que se repita un esquema determinado y se pueda desarrollar independencia.
  • Si el niño tiene una edad en la que es capaz de expresarse por sí mismo, no se debe hablar por él.
  • Comunicarse con el niño de forma apropiada a su edad. No se debe emplear un lenguaje infantil para hablar con un niño de más de 2 años de edad.
  • Elogiar siempre los logros que alcance el niño.
  • Incentivar al niño a comunicarse e interactuar con otros niños de su edad.
  • Realizar actividades fuera de casa, en sitios propicios tales como parques y grupos de juego.
  • No intervenir de manera apresurada cuando el niño se encuentre aprendiendo por acierto y error.
  • Alentarlo a realizar actividades sólo cuando pueda hacerlas.
  • Brindarle la oportunidad de tomar decisiones por sí mismo, para lo cual debemos ofrecerle alternativas.

Estos son algunos de los consejos que permiten corregir las conductas de los padres que padecen del Síndrome del Niño Vulnerable, de acuerdo con la publicación titulada “Para los padres del bebé prematuro”, perteneciente al Programa de la Universidad de Wisconsin y el Centro de Cuidado Prenatal en el Hospital Meriter, Madison, Wisconsin, EE.UU.

Vía | Apaprem, Caretas
Foto | The day has come