Autoestima en los niños introvertidos

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Nos adentramos en un tema que preocupa a muchos padres. Hablamos de los niños introvertidos, ser tímido o introvertido es generalmente un rasgo de la personalidad que no tiene mayor trascendencia. El problema surge cuando el niño introvertido comienza a tener problemas para expresar sus sentimientos o inquietudes.

La mayoría de los padres se sienten impotentes y frustrados ante este tipo de niños ya que no encuentran lo forma de tratar a su hijo sin cohibir su forma de ser.

Es importante tener siempre presente que nuestros hijos son personas distintas a nosotros mismos, por lo que es importante establecer unas pautas de comportamiento destinadas a ayudar al niño a expresarse y no pensando en hacer de él el niño que hubiéramos querido que fuera.

Tratémoslo con amor y firmeza

  • Nunca juzgues la actitud de su hijo.
  • Respeta su mundo de fantasía.
  • No olvides que es un niño y no un adulto.
  • Nunca lo presiones para que exprese sus emociones.
  • No le obligues a realizar sus logros en público.
  • Potencia actividades que contribuyan a incrementar su autoestima.

En el hogar

Por norma general, los niños introvertidos se muestran conectados con sus padres –siempre que en hogar existe un ambiente grato- ahí es donde radica la fortaleza principal de los padres para potenciar el desarrollo de la autoestima como clave para minimizar la timidez y la introversión.

La confianza es fundamental para generar un espacio de apertura con niños extremadamente introvertidos, es muy importante que tu hijo se sienta seguro en la familia por lo que el hogar debe transformarse en un refugio en el que no exista nada que le haga sentirse amenazado.

En público

Es muy habitual observar como los niños introvertidos, al encontrarse ante situaciones que les resultan atractivas –parque, juegos, otros niños, etc.- comienzan a soltarse y a acercarse, si bien no a participar si a observar lo que sucede.

Esta es una magnífica oportunidad para anímale –sin presionarle- a ser parte activa de la situación.

Poco a poco se irá sintiendo seguro y comenzará a jugar con otros niños, el juego en sí mismo le hará sentirse desinhibido lo que facilitará sus relaciones y el establecimiento de amistades.

Resumiendo, no debes olvidar que los rasgos inherentes a la personalidad, son modificables hasta un cierto nivel. Ser introvertido no es una enfermedad, por lo que todas tus acciones deben ir encaminadas al incremento de su autoestima como camino para facilitar las relaciones sociales de tu hijo.

En el caso de presentar problemas severos o conductas completamente ausentes del mundo exterior, es necesario consultar con un profesional médico, ya que podríamos estar hablando de un caso de autismo.

Foto | Niños