Pediculosis, los piojos

pediculosis

La pediculosis enfermedad más conocida vulgarmente cómo los piojos, es una enfermedad típica en los menores, y que se transmite por contagio directo con un transmisor, o bien por medio de gorras, bufandas, peines o utensilios de contacto directo del cuello cabelludo, ya que es ahí donde habitan.

Los síntomas de la pediculosis son fáciles de reconocer ya que los niños sufrirán de picor en la cabeza, sobre todo en la nuca, orejas y flequillo. Los piojos son muy pequeños unos 3 o 4 mm, y no vuelan, las hembras de los piojos ponen unos 150 huevos llamados liendres durante su edad adulta (un piojo puede llegar a vivir 33 días), las liendres son blancas y semejan a la caspa, con la diferencia de que las liendres están pegadas al cuero cabelludo y no se desprenden fácilmente. Estos parásitos no transmiten enfermedades pero son sumamente molestos, y pueden infectar a cualquier persona, ya que no tiene nada que ver con la falta de higiene extrema, eso es un mito, es más suelen afectar a cabellos limpios preferiblemente.

Cuando aparece la pediculosis hay que mantener una mayor higiene, lavar a menudo las sábanas, no compartir los útiles de aseo personal, sobre todo los peines, lavar la ropa cada vez q se la quitemos y los juguetes de tela también.

Para tratar la pediculosis hay numerosos lociones antiparasitarias, siempre hay que usarlas cuando se ha dado la infección, nunca para prevenir, ya que son fármacos. Por supuesto hay que seguir las normas de utilización hay muchas marcas para ello, champús, lociones, espumas… El tratamiento llevará tiempo, probablemente llegue a unos veinte días.

La pediculosis no es motivo de vergüenza, y cuando se detecta hay que avisarlo en colegios y guarderías para evitar los contagios y prevenir a las madres para que revisen las cabezas de sus hijos.

Más información | farmaceuticonline.com
Foto | Michael Kempf