Reflujo Urinario – Reflujo Vesicoureteral

Reflujo Urinario - Reflujo Vesicoureteral

En el colegio nos enseñaron cómo funcionaba el aparato excretor donde un conjunto de órganos trabajan en equipo con el fin de eliminar los residuos del organismo filtrando los fluidos y expulsándolos a través de la orina.

Más concretamente el aparato excretor funciona así:

  • PRIMERO: Los riñones son los encargados de producir la orina. Filtran la sangre y permiten la excreción de diversos residuos metabólicos del organismo.
  • SEGUNDO: Los uréteres conducen la orina desde los riñones a la vejiga.
  • TERCERO: En la Vejiga se acumula la orina hasta el momento de hacer pipí.
  • Y POR ÚLTIMO: Finalmente la orina es expulsada hacia el exterior a través de la uretra, que en los hombres es más larga de longitud (uretra peneana) y en las mujeres más corta.

Una persona tiene Reflujo Urinario o Reflujo Vesicoureteral cuando al final de orinar parte del líquido retorna a los uréteres llegando incluso al riñón desde la vejiga. Se debe a una malformación y es de nacimiento, un defecto de origen que suele curarse solo con el tiempo. El problema está cuando no lo hace.

Al no producir ningún signo es difícil, en los casos más graves, detectarlo a tiempo antes de que afecte a los riñones debido a fuertes infecciones. Como la orina vuelve a hacer el recorrido inverso suben las bacterias desde la vejiga hasta el riñón.
Se suele detectar casualmente cuando un niño menor de 6 años padece una pielonefritis (infección del tracto urinario) y se le hace una cistografía o cistouretrografía (CUMS), los dos procedimientos que permiten descubrir el Reflujo Urinario. En una ecografía también se puede detectar si hay dilatación en los conductos urinarios.
En una ecografía a una mujer embarazada es difícil pero a veces se puede detectar el Reflujo Vesicoureteral en el feto mostrando una dilatación de sus vías urinarias (dilatación pielocalicial), aunque no hay forma de arreglarlo en ese momento y dicha dilatación puede ser debida a otras causas.

Hay 5 grados de Reflujo Urinario (siendo el 1 el más leve y el 5 el más grave):
I. Solo hay reflujo en los uréteres (los conductos) sin llegar al riñón y no hay dilatación.
II. El reflujo llega al riñón pero no hay dilatación.
III. El reflujo ya es importante, llega al riñón y hay una dilatación leve.
IV. El reflujo es grave, llega al riñón y hay dilatación en todo el conducto.
V. El grado de reflujo más grave, no solo llega al riñón sino que la dilatación deforma el conducto.

Aquí tenéis una imagen para que lo tengáis más claro:

Reflujo Urinario - Reflujo Vesicoureteral

Si el niño no ha sufrido daños en el riñón antes de nacer y le han detectado Reflujo Urinario este no tiene que sufrir daño renal siempre que se eviten las infecciones con antibióticos profilácticos.

Se suele curar solo si el niño todavía es pequeño y tiene Reflujo grado I, II o III, o sea, si no es grave. Por eso se intenta esperar hasta cierta edad (antes de que el niño tenga 5 años) antes de intervenir. Eso sí, con controles periódicos de 1 ó 2 cistografías al año hasta que desaparezca el Reflujo. Luego, si el grado de reflujo es importante, este no cesa o las infecciones de orina son muy frecuentes puede llegar a ser necesario la intervención quirúrgica (como también con los Reflujos Urinarios de grado IV y V).

Más información | Asociación Española de Pediatría
Foto | Michael (mx5tx)