Frenillo sublingual corto o anquiloglosia

frenillo sublingual corto o anquiloglosia

La anquiloglosia o frenillo sublingual corto es un trastorno congénito frecuente, caracterizado por un frenillo lingual anormalmente corto y la incapacidad para extender la lengua. La anquiloglosia  o frenillo sublingual corto ocurre cuando el tejido que está por debajo de la parte frontal de la lengua se encuentra demasiado hacia adelante dificultando el movimiento de la lengua, si el tejido se extiende hasta la punta de la lengua se puede observar una hendidura en forma de v.

Antiguamente se diagnosticaba y remediaba el frenillo sublingual corto o anquiloglosia nada más nacer el niño, durante siglos las comadronas se han encargado de cortar el frenillo sublingual ya que impedía la correcta lactancia, pero a partir del siglo XX la lactancia materna perdió popularidad y la frenotomía de rutina dejó de ser habitual, pues cuando había problemas se daba lactancia artificial. Mientras que en el siglo XXI los conocimientos de los múltiples beneficios que ofrece la lactancia materna han vuelto a poner de manifiesto el interés por los problemas que surgen por un frenillo sublingual corto y la búsqueda de soluciones.

La buena movilidad de la lengua es fundamental para la buena lactancia tanto para el niño como para la madre, si el bebé tiene el frenillo corto puede que no dificulte la lactancia por la fácil capacidad de adaptación del pecho y la propia fisiología de la glándula mamaria, si el niño crece bien y se alimenta correctamente y no produce dolor a la madre no es necesario realizar intervención alguna salvo si se ve necesario para prevenir problemas futuros como la dentición, el habla, la respiración…

Hay cuatro movimientos fundamentales que el niño debe de poder hacer con la lengua para poder alimentarse bien;

  1. Extensión, poder alargar la lengua hasta cubrir la encía inferior y mantenerla en esta postura durante lo que dure la toma.
  2. Elevación alzar la lengua hacia el paladar para poder comprimir el pezón y extraer así la leche.
  3. Lateralización poder mover la lengua a ambos lados de la boca.
  4. Peristaltismo movimiento ondulante de la lengua para poder tragar la leche

La anquiloglosia o frenillo sublingual corto puede impedir o restringir hasta cierto punto estos movimientos impidiendo la correcta alimentación de lactancia materna, provocando en ocasiones que presione el pezón contra la encía inferior para impedir que se le escape de manera que provoque heridas a la madre. También puede provocar que no se extraiga suficiente leche provocando problemas en la mujer. Además las tomas se suelen hacer más largas, el niño no quiere soltarse volviéndose irritable y lloroso, con lo que al final se suele abandonar la lactancia materna por frustración de la madre.

Al nacer los bebés tienen el paladar alto y cerrado y el movimiento de la lengua según van creciendo modifica la cavidad oral y este se va abriendo y descendiendo pero los niños con anquiloglosia no producen este cambio provocando que la estructura maxilofacial no cambie correctamente por lo que los niños tendrán problemas para respirar por la nariz correctamente, dormirán con la boca abierta y roncarán, además de tener mayor predisposición a enfermedades respiratorias como bronquitis y neumonías. Al igual que otitis debido al mal drenaje de la Trompa de Eustaquio.

Los dientes saldrán descolocados unido a una deformación del paladar lo que llevará a la necesidad de ortodoncia, además de que pueden surgir problemas de pronunciación como dislalias. También impiden hacer cosas tan simples como lamer un helado o besar con la lengua lo que en ocasiones provocan problemas de autoestima.

Hay dos tipos de anquiloglosia, los frenillos anteriores tipo uno cuya lengua presenta forma de corazón y tiene una funcionalidad muy restringida suelen ser el 75% de los casos y se detectan a simple vista, mientras que los frenillos anteriores tipo dos, se insertan más atrás que el tipo anterior a unos dos o cuatro milímetros respecto de la punta de la lengua.

Los frenillos posteriores son un tipo de frenillo más difícil de ver a simple vista pero se notan cuando la lengua está en reposo y pasamos el dedo de lado a lado bajo la lengua el bebé no podrá extender la lengua y tocar el paladar con la boca totalmente abierta. También está el frenillo oculto, no se ve e impide casi la totalidad de la movilidad de la lengua.

Vía| www.albalactanciamaterna