Crisis de pareja al nacer un hijo

Crisis de pareja al nacer un hijo

El ser padres es algo que ha de vivirse con ilusión puesto que es un momento de la vida único en el que una nueva personita viene a formar parte de una familia, pero también es cierto que es toda una responsabilidad y lo que comienza como una situación emocionante puede llegar a plantear serios problemas dentro de la relación en pareja.

Según los psicólogos la llegada de un primer hijo obliga a replantear la situación en pareja, la crisis de pareja al nacer un hijo se da más veces de lo que creemos, hay parejas que con la llegada del bebé refuerzan su relación, pero muchas otras tan solo aplazan la ruptura.

Entre los expertos hay opiniones diversas, mientras unos creen que el nacimiento de un primer hijo disminuye el riesgo de ruptura de una pareja y que sin embargo se da un aumento de ruptura entre los que tienen hijos de uno a tres años ya que ven al recién nacido tan pequeño que aplazan el momento de la ruptura. Otros afirman que ven la llegada de un bebé como una manera de cerrar su círculo haciendo más rígidas sus costumbres para dar más seguridad al bebé de manera que la paternidad les une.

Hay quienes dicen que algunos hombres con hijos de alrededor de un año les resulta difícil reconocer que se sienten celosos de sus hijos, mientras que muchas mujeres se sienten decepcionadas al descubrir que su pareja que era perfecta para salir y divertirse no es tan buena haciendo las funciones de padre.

Por muy deseado que sea un bebé para evitar la crisis de pareja al nacer un hijo es necesario replantearse la relación estructurando el tiempo, la sexualidad y la convivencia, ya que mientras el padre se incorpora a la vida normal la madre limita su vida social al teléfono, está más cansada porque es novata y a menudo la familia que hasta entonces se había mantenido más alejada encuentran la excusa para tomar su espacio, más aún si la madre intenta mantener una profesión y a la vez ser buena madre. De ahí la importancia de apoyarse unos a otros y de que el padre también se involucre en la vida con el bebé.

La clave está en hablar y afianzarse los unos en los otros, ayudarse mutuamente y mantener una relación con unos pilares sólidos y reales, para que la familia siga adelante unida.

Vía| isabelcontigo.blogspot.com
Foto| babasteve