Contracciones de parto, reconócelas

Es importante saber diferenciar las contracciones del parto de otras de procesos previos del embarazo

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Cuando una mujer queda embarazada por primera vez, uno de sus mayores miedos es si sabrá reconocer cuándo comenzará el parto y si sabrá diferenciar las contracciones del parto que avisan de que tiene que ir al hospital. A lo largo del embarazo, según van pasando los meses, se van notando cada vez más los movimientos del bebé, además, éste se va posicionando para preparar su llegada al mundo, su cabecita va colocándose en el útero y según crece su peso va presionando cada vez más. El útero es un músculo que se contrae y se dilata y dependiendo de su rigidez variarán las contracciones.

Cuando el bebé se gira o se mueve de alguna forma se puede sentir pinchazos, eso son las conocidas contracciones focales y no tienen mayor importancia, al igual que si tenemos la vejiga llena o cambiamos de postura cuando estamos ya en un embarazo avanzado nos provocará también alguna contracción generalizada fácil también de reconocer porque no es muy dolorosa, y no suele ir acompañada de ninguna otra contracción.

A partir del cuarto o quinto mes podremos empezar a notar las contracciones de Braxton Hicks, que son “cómo un entrenamiento” que va haciendo nuestro útero para ir preparando el cuerpo para el futuro parto, se producen en todo el útero y bajan hasta la vagina, duran unos 40 segundo aproximadamente y nota una presión y un endurecimiento de toda la zona, también son fáciles de reconocer porque no son dolorosas simplemente se nota una ligera molestia y sobre todo el endurecimiento del cuerpo.

Las contracciones del parto significan que el útero ha comenzado a dilatarse para preparar la salida del bebé, se suele expulsar anteriormente un tapón mucoso de flujo que servía para evitar la entrada de gérmenes, (aunque a veces no nos damos cuenta de ello) esa es una de las primeras señales de que la fecha del parto se acerca.

Las contracciones de parto al principio son bastante espaciadas, comienzan siendo una presión con un ligero dolor que poco a poco se va incrementando y de repente para, es parecido al dolor menstrual, los intervalos son irregulares tan pronto son cada 20 minutos como cada diez, y en las madres primerizas suelen darse durante todo el día anterior al parto. Cuando veamos que las contracciones se van volviendo más regulares y cada diez minutos tenemos una, indica que el cuerpo está acelerando el parto y que se va acercando la hora, entonces es cuando hay que ir pensando en acercarse a un hospital, una vez allí te reconocerán y te indicarán cuanto habrás dilatado, lo más probable es que aunque tengas las contracciones cada diez minutos aún te quede una larga espera, ya que los últimos centimetros son más lentos a la hora de dilatarse, sobre todo si has decidido pedir la epidural. Cuanto más cerca esté una contracción de otra más se notará el dolor, aunque se pueden llevar bien sobre todo hay que intentar relajarse ya que los nervios no sirven de nada, y sobre todo hay que pensar que el cuerpo toda mujer está totalmente preparado para dar a luz.

Existen diferentes acividades que puede llevar a cabo la madre durante el embarazo para prepararse para este momento, como es la sofrología o incluso la danza del vientre.

Sobre todo piensa que ya no queda nada para poder tener en tus brazos a tu pequeño, tras una larga espera, y que es una experiencia muy bonita que ninguna mujer olvida jamás.

Foto| iMAGINE