Niños de 11 años con problemas de alcoholismo

Niños de 11 años con problemas de alcoholismo

Los problemas con el alcohol afectan a adolescentes y preadolescentes cada vez más jóvenes, hasta podemos hablar de niños con problemas de alcoholismo.

En el Hospital Nicolás Peña tienen una Unidad de Salud Mental Infato-Juvenil en la que tratan a niños de 11 años con problemas relacionadas con el consumo de bebidas alcohólicas. No siempre tienen que acudir al centro por esa causa, pero al realizar un estudio para encontrar la causa de la consulta encuentran la adicción.

Suelen ser niños que acuden a la consulta obligados por sus padres a causa de hiperactividad, fracaso escolar o por trastornos de conducta que llaman su atención, aunque estos mismos padres no se han dado cuenta del problema original, la adicción a la bebida.

El alcohol para la mayoría de las personas es una forma de socialización y los niños de entre 11 y 12 años son sumamente influenciables. Entran en una etapa muy difícil, el paso a la ESO, en la que dejan de ser los mayores para ser los pequeños y tienen que demostrarse algo a ellos mismos y a los demás.

Cuando, no hace tanto tiempo, tenían el cambio de la escuela al instituto (de la EGB a BUP o FP) la transición les cogía a los 13 y 14 años y la cosa no era diferente. Al pasar a ser los pequeños intentaban imitar a los mayores para entrar a formar parte de algo y ser alguien.

Niños de 11, 12 y 13 años que simplemente hacen lo que sus amigos, salir de botellón el fin de semana porque es la única opción, pero eso tiene sus consecuencias.

Niños de 11 años con problemas de alcoholismo

Según los profesionales las causas del alcoholismo en niños tan jóvenes es la propia sociedad y la falta de límites por parte de los padres. Aunque la gran mayoría de los niños tenían hora de llegada a casa.

Si bien las sesiones de tarde (light) en las discotecas no permiten la venda de alcohol eso no impide que los más mayores consigan las bebidas alcohólicas y se las faciliten a los niños para que las tomen antes de entrar.

Lo que se aconseja para que esto no suceda o poder actuar mejor en ese caso, es que haya una buena comunicación entre padres e hijos. Que se vayan hablando de todos los temas posibles, de que sepan que esto sucede. Ya que la cosa no funciona con un ‘hijo tenemos que hablar’ si no se ha hecho nunca antes. Pero sobre todo lo importantes hablar con nuestros hijos.

Vía | ElFaroDeVigo