En España desciende el número de recién nacidos con el VIH gracias a la detención precoz del virus del SIDA durante el embarazo. Según el registro Nacional de Casos de SIDA del Ministerio de Sanidad y Consumo desde el año 2002 no se han registrado más de 10 transmisiones del VIH al niño cada año. Según Europa Press los datos actualizados hasta el 30 de junio dicen que frente a los 89 niños infectados de SIDA en el año 1988, y los 21 del año 1998, éste año sólo han sido detectados cuatro casos, esto se debe a que entre los múltiples análisis que se le realizan a la mujer durante su embarazo uno de ellos es el test del VIH.
El boom del virus del SIDA en los 80 y 90 hizo que el número de niños con esta enfermedad fueran una media de unos ochenta anuales por la transmisión de sus progenitores, además los tratamientos y fármacos contra el VIH en esos años eran difíciles e incómodos por sus muchos efectos secundarios y que en muchos casos no se conseguía impedir que el virus se transmitiese a la sangre.
Pero los nuevos tratamientos antirretrovirales han sido mejorados, siendo más cómodos y menos tóxicos de manera que según dice el Doctor Moreno:
Durante el embarazo la carga viral de la madre es indetectable, el riesgo de transmisión al niño es cero.
Incluso la madre puede iniciar el tratamiento durante el embarazo, y durante el propio parto por vía intravenosa de modo que el recién nacido puede nacer sin el virus del SIDA.
Los diagnósticos tardíos hacen que la respuesta al tratamiento sea peor y aumente la mortalidad por eso es importante realizar la prueba del VIH ya que España a pesar de todo sigue siendo uno de los países con mayor incidencia de Sida en Europa Occidental, tan sólo superado por Portugal y Suiza. La prevención sigue siendo la manera más eficaz para frenar ésta epidemia, y sobre todo para anteponer la salud de los futuros bebés.
Vía | Geomundos
Foto | Patrizier-Design




El embarazo es una opción muy realista para las mujeres con VIH positivo ahora que el VIH se puede tratar efectivamente y prevenir su traspaso al bebé. Sin embargo, el embarazo debe ser cuidadosamente planeado y monitoreado de cerca en las mujeres con VIH positivo.
Si aún no se ha comenzado tratamiento de TAR y se planea quedar en embarazo, se debería esperar para comenzar el tratamiento –si es seguro hacerlo- hasta el segundo trimestre. Mientras muchas medicinas antiretrovirales son consideradas seguras, no es lógico exponer al bebé innecesariamente a ellas durante el embarazo temprano cuando los órganos se están formando y hay poco riesgo de transmitir la infección. Si ya se está en TAR, se debe mantener allí, pero podría necesitar un cambio de medicinas antes de intentar un embarazo.
La TAR es necesaria después del primer trimestre puesto que la transmisión al bebé es muy poco probable si la madre tiene carga viral indetectable en el parto. La única medicina antirretroviral conocida por causar defectos de nacimiento es el Efavirenz. Las mujeres no deberían quedar embarazadas si están tomando Efavirenz o lo han consumido en el último mes. La Nevirapina es segura, pero solo para mujeres con conteo de CD4 por debajo de 250. Una vez se está tomando Neviparina, es seguro continuar tomándola después de que el conteo de CD4 incremente. La mayoría de las mujeres embarazadas toman un inhibidor de proteasa. La recomendación actual es usar Lopinavir/Ritonavir. También se tiende a usar Zidovudina/Lamivudina (Combivir) como la parte de NRTI, del régimen en mujeres embarazadas por su record de seguridad y los datos iniciales mostrando que la Zidovudina era efectiva ayudando a prevenir la transmisión al feto. La cesárea electiva es usada a veces para reducir el riesgo de transmisión al bebé, pero solo es necesaria si la carga viral es detectable.
Si la pareja de la mujer es VIH negativo, se debería concebir usando inseminación artificial para evitar infectarlo, especialmente si la carga viral es detectable. Esto puede ser hecho por un médico, o en casa usando la técnica del “rociador de pavo”, en la cual el semen del hombre se vierte en la vagina utilizando un rociador de pavo para evitar el coito.
Las mujeres con VIH positivo que quieran quedar en embarazo deben consultarlo previamente con el médico un gineco-obstetra con experiencia en VIH. Hay muchos otros asuntos que discutir aparte de la TAR, incluyendo concepción segura, planeación del parto, alimentación y cuidado médico del bebé, sólo por nombrar algunos.
Para más información acerca del virus del SIDA VIH visite:
http://www.que-es-el-virus-del-sida-vih.com