Hernia en los bebés

Hernia hinguinal

Existen dos tipos de hernias comunes en los bebés, Las hernias inguinales y las hernias úmbilicales.

Una hernia es un trozo de instestino que sobresale por el medio de alguna zona débil de los músculos. Se detecta fácilmente ya que se vé una protuberancia en la piel. Normalmente aparecen o bien en el ombligo o en la ingle del bebé.

La hernia en la ingle (hernia inguinal), se produce cuando al nacer el bebé el conducto inguinal que impide que los tésticulos suban al abdomen no se ha cerrado completamente, quedando un resquicio por el cual un trozo de intestino se introduce creando una hernia. En las niñas el conducto también existe y sigue las mismas pautas. Es más frecuente que se de en el lado derecho que en el izquierdo.

La cirujia de éste tipo de hernia en bebés es muy sencilla se practica una pequeña incisión para introducir la hernia dentro del abdomen y se sella el músculo para impedir que vuelva a salir. Precisa de anestesia general.

La hernia en el obligo (hernia úmbilical) se produce cúando al nacer el niño, se corta el cordón úmbilical en el momento del parto, quedando una cicatriz conocida por el nombre de ómbligo, si éste no cicatriza bién, los músculos abdominales no se cierran del todo permitiendo el paso de un trozo de intestino, por lo que se percibe un ombligo abultado cuyo tamaño aumentara cuando el niño llore. Generalmente se heredan genéticamente, afectan más a los niños que a las niñas y suelen tenerlas en torno al 10% de los niños blancos frente a un 40% de los niños negros.

Utilizar fajas, poner esparadrapo, o intentar sujetar la hernia de cualquier manera no hace que ésta desaparezca, no está demostrado que ayude, si no que normalmente es una molestia para el bebé.

La cirugia es relativamente sencilla aunque precisa de anestesia general. Se hace una incisión en la parte baja del obligo, se introduce de nuevo el intestino a su lugar y se cose el hueco que quedaba en los músculos impidiendo el paso de nuevo al exterior.

La hernia en el recién nacido mide menos de un centímetro de diametro y lo normal es que se cierren solas con el tiempo antes de los tres años. Si la hernia mide más de un centimetro y medio se suelen operar, ya que es muy difícil que cierren y cuando el niño sea mayor puede crear problemas y molestias.

Estas hernias crecen cuando el bebé llora ya que producen más presión al hacer el esfuerzo y por eso sobresalen más, pero no son dolorosas.

Mi hijo padece una hernia úmbilical, y está a la espera de operación. El médico me aseguró que no es dolorosa y que en 35 años que lleva en activo sólo ha visto dos casos de urgencia en los que la hernia se estranguló y tuvieron que ser atendidos enseguida. Los sintomas son claros ya que la hernia se pone de color violáceo, el niño muestra síntomas de dolor y tiene fiebre.

Son enfermedades comúnes y que tienen buena solución.

Más información | Universidad de Virginia
Foto: Sylvain CAMBON