Ya hemos comentado los peligros de la exposición al sol, los niños y el calor no son una buena combinación ya que ellos no son conscientes de las muchas complicaciones que trae estar bajo el sol mucho tiempo, aparte de las quemaduras y de la insolación puede darse con más facilidad de lo que creemos la deshidratación.
La deshidratación es la pérdida excesiva de agua y sales minerales del cuerpo, suele producirse por tener mucho calor y humedad, falta de bebida y exceso de ejercicio.
Los síntomas que produce la deshidratación son varios, el principal es la sed el cuerpo pide a gritos recuperar el agua perdida por lo que el niño solicitará constantemente agua, llorará constantemente, estará cansado y sin fuerzas, decaído y sudoroso.
Si esto ocurre hay que recuperar el agua y las sales minerales que está perdiendo, dale agua o zumo a pequeños sorbitos si no se anima a beber se le puede ofrecer un polo ya que contiene agua y azúcar.
Por supuesto hay que retirarle del sol rápidamente porque si no continuará sudando, si la deshidratación es severa mostrará síntomas como ojos muy secos y sin brillo, la boca seca sin saliva, llorará sin lágrimas y su piel también se mostrará seca y con el “signo del pliegue” si pinzas con los dedos un poco de piel del dorso de la mano y se mantiene en un pliegue durante más de dos segundos es una deshidratación severa. También mostrará desorientación por lo que si surge esta situación debes acudir a urgencias con el niño.
Vía|es.wikipedia.org
Foto|salimfadhley



