La granja-escuela

La granja-escuela

Muchos niños están tan acostumbrados a vivir en la ciudad que muchas veces no saben lo que es un corral o un huerto, por eso ahora en vacaciones una buena idea es apuntarles a una granja-escuela para acercarlos a la vida en el campo. Las edades en las que las granja-escuela cogen a los niños suelen ser a partir de los cinco años en régimen interno, es decir quedándose a dormir como los campamentos de verano.

Pero no todos los niños están preparados para pasar la noche fuera de casa, muchos preferirán hacer la visita con sus padres y volver a casa a dormir, lo ideal es consultarle, hacerle ver que el lugar va a ser divertido y si se le va a apuntar a ser posible que sea con algún amiguito o familiar de su edad para que no se vea solo y rodeado de desconocidos. También habrá que tener en cuenta si duerme bien solo, si come bien cualquier tipo de comida y si es un niño independiente que hace amigos enseguida sobre todo si va a ir solo.

Se puede mirar si la granja-escuela dispone de régimen externo para que el niño esté allí con los amiguitos por la mañana y por la tarde vuelva a casa así podrá realizar actividades con los demás. Ir en familia también es una buena opción así pasará un día divertido y sabrá lo que puede que le espere el año siguiente si se anima a ir.

Al asistir a la granja-escuela aprenderá cómo viven los animales, cómo se obtienen los alimentos, de qué forma hay que tratarlos para que lleguen al mercado en perfectas condiciones, participará en tareas y trabajos típicos del campo como dar de comer a las gallinas y cuidar un huerto. Podrá ver realizar trabajos artesanales como hacer un queso o participar en la elaboración de pan para hacer una hogaza que luego se comerán entre todos. Esta experiencia fortalecerá su amor por la naturaleza y reforzara su “y0″ personal y su capacidad de comunicación, además de aumentar su autoestima.

Foto| Safety & Health