El legrado o raspado de la matriz consiste en extraer la capa más interna del útero llamada endometrio mediante un instrumento denominado legra. Es un procedimiento quirúrgico menor que se puede llevar a cabo en el hospital o en una clínica usando anestesia general o local.
Existen dos tipos de legrado o raspado;
El ginecológico, se realiza como parte del estudio en una mujer que tiene problemas de sangrado de regla abundante o irregular o que ha comenzado a sangrar tras la menopausia.
El obstétrico, que se realiza para evacuar los tejidos residuales de la matriz en caso de aborto o tras un parto cuando quedan restos de placenta.
En una mujer que ha abortado el ginecólogo comprobará si hay restos ovulares en la matriz mediante una ecografía, el legrado se realiza normalmente para evitar una fuerte hemorragia o una posible infección de la matriz. Existen unas pastillas para tratarlo y evitar el legrado o raspado que hacen que la matriz se contraiga y se vacíe por si misma pero no siempre consiguen vaciar el útero y entonces hay que recurrir al legrado. Si el aborto lo ha sufrido en un estadio precoz del embarazo o si la cantidad de tejido residual es pequeño puede que no sea necesario realizar el legrado a la mujer porque seguramente con la siguiente menstruación consiga expulsar los restos de tejidos.
El legrado o raspado consiste en que el ginecólogo abre o dilata el cuello de la matriz con unas varillas metálicas llamadas dilatadores y a continuación introduce un pequeño aspirador a través del cuello para aspirar los restos de tejidos o bien de forma manual con un instrumento semejante a una cucharilla con el que raspa la zona. Es un procedimiento rápido ya que sólo dura unos diez o quince minutos como mucho, después de un legrado o raspado es normal manchar un poquito de forma irregular, cualquier otro síntoma como dolor, sangrado abundante o fiebre debe ser consultado con el médico.
En el caso de legrado o raspado por motivos ginecológicos se suelen realizar para investigar las causas de sangrados anormales que pueden estar motivados por alguna enfermedad por lo que hay que investigar el origen de ese sangrado para poder tratarlo, generalmente se suele dar en mujeres mayores de 40 años.
La biopsia de endometrio se realiza en consulta directamente y sin anestesia, primero se realiza un reconocimiento ginecológico, después se introducirá una pequeña cánula en el útero para obtener una muestra del endometrio que se remitirá al servicio de anatomía patológica dónde tras estudiarlo en un microscopio tendrán los resultados en unos diez días.
Los riesgos de un legrado o raspado son mínimos, en mujeres que acaban de dar a luz existe un pequeño riesgo de perforar el útero ya que la pared de la matriz está débil, en otras puede quedar tejido dentro de la matriz y causar hemorragia o infección, en una mujer no gestante puede provocar una perforación uterina, a veces un legrado puede desembocar en el Síndrome de Asherman.
Vía|www.netdoctor.es
Foto| foto.fritz




Hola! Quería felicitaros por vuestros artículos en relación a las pérdidas gestacionales tempranas. Es la primera vez que leo en ún artículo de divulgación el que se pueda llevar a cabo la parte física de una pérdida temprana de manera expectante, esto es, esperando a que sea el cuerpo quien de manera natural (como lleva haciéndolo desde hace millones de años) expulse los restos fetales y endometriales sin que haya más que una técnica médica mínima. Yo os invitaría a leer el libro “La cuna vacía” Ed. La esfera de los libros. En él se explica que en la mayoría de los casos no es necesaria intervención médica ninguna, dejando que la mujer y su cuerpo-mente-espíritu despidan a su hijo de manera efectiva. Que sus hormonas hagan el trabajo correspondiente: las técnias médicas impiden que la oxitocina natural llegue al torrente sanguíneo influyendo positivamente en el estado de ánimo de la madre. Hay casos aislados en los que sí sería necesario intervenir, detectándose mediante ecografía. También os invitaría a ser más osados; los riesgos del legrado son reales. Si bien no ocurre muchas veces, a la mujer que le toca que le perforen el útero o que le creen un síndrome de Asherman que comprometa en el futuro su vida reproductiva me parece lo suficientemente importante como para que no se minimicen tan a la ligera.
Una vez más, gracias por divulgar esta información.