9ª semana de embarazo

9ª semanas del embarazo

Comienza la novena semana del embarazo, a medida que transcurren las semanas, el feto adquiere más forma humana. La cabeza sigue siendo desproporcionada y más grande que el resto del cuerpo, ahora el feto mide unos tres centímetros, todavía es muy pequeño pero ya se aprecian perfectamente los pabellones auriculares.

La boca está definida e incluso se abre, aunque todavía se están formando las cavidades oral y nasal, los párpados están casi formados y cubren parte de los ojos, queda poco para que los cubra completamente. Se aprecia una pequeña protuberancia denominada tubérculo genital que dará lugar al sexo del futuro bebé pero nos encontramos en la novena semana del embarazo y todavía es pronto para poder definirlo.

Las manos se sitúan a la altura del corazón y se aprecian perfectamente los dedos y las muñecas. Las piernas son cortas y se mantendrán cortas durante algunas semanas más, algo contrario a lo que sucederá con los brazos que lograrán alcanzar el tamaño final relativo alrededor de la duodécima semana del embarazo.

En la 9ª semana del embarazo se observan espirales intestinales cercanas al cordón umbilical, recordemos que en la semana 7 del embarazo se empezaron a formar los intestinos y parte de las asas intestinales se habían introducido en el cordón umbilical, hasta la undécima semana de embarazo los intestinos no volverán a su ubicación inicial, el abdomen.

En esta semana del embarazo se produce la eritropoyesis en el hígado, se trata de un proceso en el que se generan eritrocitos o glóbulos rojos. En realidad, este proceso se aloja durante la vida fetal en el hígado pero posteriormente, tras el parto, cambia su ubicación y la fabricación de glóbulos rojos se realizará en la médula ósea. Otro dato significativo de esta semana es el comienzo de la formación de orina que se elimina en el líquido amniótico. Todos los productos de desecho fetales pasarán a través de la membrana placentaria hacia la circulación sanguínea de la madre para que sean desechados.

La madre sufre pequeñas contracciones debido al crecimiento uterino y sufre dolor pélvico, esto es algo normal. También empieza a notarse el embarazo y aumenta la cintura, es momento de pensar en la ropa de embarazo.

El organismo de la madre ha comenzado a aumentar el volumen sanguíneo a fin de suplir la demanda fetal. Pueden aparecer molestias como la acidez de estómago, algo que se puede minimizar gracias a una dieta adecuada. Con respecto a los cambios de humor, estos se mantendrán, algo lógico teniendo en cuenta la actividad hormonal, aunque dependiendo de cada mujer esta actividad afectará en mayor o menor proporción. El embarazo sigue su avance y las inquietudes por saber cómo será el bebé, que color de ojos tendrá, si será niño o niña, etc., se hacen más evidentes.

Foto | Euthman