La prueba de Mantoux

La prueba de Mantoux

La prueba de Mantoux es un test intradérmico que se utiliza para detectar tanto en niños como en adultos si se ha entrado en contacto con el bacilo de la tuberculosis, una enfermedad infecciosa causada por microbacterias que afecta sobre todo a los pulmones y que puede resultar grave sobre todo en niños que padezcan enfermedades crónicas.

La prueba de Mantoux es muy sencilla, consiste en inyectar antígenos al organismo para comprobar si se ha producido contacto con el mycobacterium o con la vacuna BCG pero sin dejar huella, se pone en la cara anterior del antebrazo, la inyección es indolora, el médico valorará el resultado a las 48 o 72 horas posteriores al pinchazo, mientras tanto el niño sólo verá un circulo a bolígrafo que rodea el pinchazo y que nosotros tendremos que evitar que se borre hasta que el doctor pueda revisarlo.

Si el niño ha tenido contacto con el germen tendrá defensas contra él lo que provocará una reacción en la zona del pinchazo, entonces el médico medirá el diámetro de la lesión, si tiene 5 mm o más la prueba será positiva lo que significa que o bien el niño tiene en ese momento la tuberculosis o que ha entrado en contacto con la bacteria pero que su cuerpo se ha defendido evitando que la enfermedad se desarrollase.

Cuando la prueba de Mantoux da positivo se realizan otras pruebas más como radiografías de tórax y exámenes físicos para descartar la enfermedad, en caso de que sí exista la enfermedad el tratamiento será específico en cada caso durando bastante tiempo, con toma de antibióticos y aislamiento respiratorio las primeras semanas. La infección por tuberculosis no presenta síntomas al principio de ahí que sea importante realizar la prueba de Mantoux sólo cuando la enfermedad se manifiesta aparecen los síntomas que suelen ser dolor en tórax, fiebre y debilidad.

En España el 40% de los casos se producen antes de los cuatro años y el 80% antes de los quince años, con los tratamientos actuales en dos semanas el paciente mejora mucho y no es contagioso.

Vía| www.crecerfeliz.es