Sexta semana del embarazo

Desarrollo del embrionario durante el segundo mes

La sexta semana del embarazo se ha iniciado, el desarrollo de la región cefálica iniciada en la quinta semana del embarazo ha originado que ésta destaque notablemente comparándola con el resto del embrión, la cabeza se muestra encorvada y próxima al primitivo corazón. Los ojos son más notorios a causa de la formación del pigmento retiniano y de su localización en una posición más anterior. En la quinta semana del embarazo comenzó la configuración de la región facial, pero no se mostraba tan evidente como se muestra en esta sexta semana del embarazo.

También se empieza a desarrollar el labio superior, el ápex o apéndice nasal y los pabellones auriculares, poco a poco se va formando la carita del embrión. Con respecto a las extremidades, las superiores son las que más se desarrollan y definen, iniciándose la configuración de los brazos. Ahora el embrión mide unos 4 milímetros y se puede apreciar el esbozo del intestino, crece el sistema nervioso central y provoca el plegamiento del embrión desde la cabeza hasta la cola, el corazón está constituido por dos vasos sanguíneos y sus latidos siguen siendo irregulares.

Todo el conjunto, el embrión, el saco vitelino y el saco gestacional, miden unos 8 centímetros, a partir de este momento es posible que se realice la primera ecografía, un diagnóstico del estado del embarazo por imagen que se realiza entre la sexta y la novena semana de embarazo. Con la primera ecografía el especialista determinará si el embarazo está correctamente ubicado, cuántos embriones hay, ya que podría tratarse de un embarazo múltiple, comprobar la existencia de ritmo cardíaco y conocer el tamaño del embrión a fin de determinar con más exactitud la datación de la gestación.

Quizá en la 6ª semana de embarazo, esta sea la prueba más significativa y que más alegría traiga a la casa, la confirmación de que todo se desarrolla según lo previsto proporciona mucho ánimo y alegría para las semanas de embarazo que tenemos por delante. Con respecto al estado de la futura mamá, como ya hemos dicho en otras ocasiones depende mucho del organismo de cada mujer, pero los síntomas generales se mantienen, náuseas y vómitos especialmente por la mañana, aumentan las ganas de orinar debido a la presión del útero y los cambios emocionales son algo habitual.

Recuerda que el tabaco y el alcohol deben haberse suprimido a fin de garantizar el buen desarrollo del bebé, son muchos los estudios que muestran las graves consecuencias sufridas por el feto por beber alcohol o fumar. Si todavía no has dejado de fumar o tomar alguna copa de vino u otra bebida alcohólica, quizá la visión de la vida que se está desarrollando en tu interior te ayude.

Foto | Patrick Bunnyrabbit