Espasticidad, un trastorno del sistema nervioso

Enfermedad nerviosa

La espasticidad es un trastorno del sistema nervioso que afecta a algunos músculos provocando que se mantengan contraídos, lo que ocasiona rigidez y a la vez interferencias en los correctos movimientos musculares.

Por ese motivo, la espasticidad provoca movimientos anormales e inhibe el crecimiento de los músculos y limita su estiramiento, lo que con el tiempo puede ocasionar con el paso del tiempo una deformidad. La mayoría de las veces este trastorno se produce por una parálisis cerebral infantil (PCI), aunque también puede producirse por anorexia, una lesión en la médula espinal, por fenilcetonuria…

Esta enfermedad, que padece tres de cada mil recién nacidos, suele venir asociada a espasmos musculares, dolor y contracturas. A pesar de que no tiene cura, se pueden disminuir mucho los síntomas mediante tratamientos como relajantes musculares orales o inyectados, el uso de toxina botulínica o Botox y la visita al fisioterapeuta.

Los expertos que se reunieron durante las I Jornadas Hispano-brasileñas de Neurología Infantil, celebradas hace unos días en la sede del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Madrid, afirman que la asistencia al fisioterapeuta en el caso de las contracturas, evita que el acortamiento progresivo de los músculos y tendones se haga fijo.

El responsable de Neurología Pediátrica del Hospital Universitario de la Paz de Madrid, Samuel Ignacio Pascual explicó que la mayoría de niños que presentan la patología, tienen contracturas debido a que el crecimiento óseo es mayor que el de los músculos y tendones, y que este crecimiento es más rápido hasta los 12-14 años, volviéndose más estable a partir de ahí.

Lo más habitual, es la asistencia regulada al fisioterapeuta para que realicen ejercicios con el fin de fortalecer los músculos y el cirujano ortopédico intervenga cuando el paciente esté estabilizado.

Vía | Europa press
Más información | Paralysis Resource Center
Foto | Ktylerconk