Medicamentos durante el embarazo

Las mujeres embarazada deberán consultar siempre a su médico o ginecólogo antes de tomar cualquier medicamento para evitar daños en el feto o en su propio organismo

medicamentos durante el embarazo

La mayoría de las personas tenemos tendencia a automedicarnos cuando surgen pequeños dolores, molestias o malestar, algo que los médicos están cansados de repetir que no es recomendable. Desgraciadamente esto también sucede cuando una mujer está embarazada, algo que aumenta los riesgos tanto en la salud de ella misma como en la del feto, que puede ver afectado su desarrollo.

Cualquier cosa que tome la madre se transmite directamente al feto. En el caso de los medicamentos, durante el embarazo éstos funcionan de forma similar a los alimentos, ya que se transmiten de la madre al feto por la misma vía por la que circulan las sustancias necesarias para su crecimiento. Este intercambio se realiza en la placenta donde la sangre materna y la fetal no se mezclan. Sin embargo, cualquier molécula que pase por la sangre de la madre se trasladará de inmediato al feto.

Efectos de los medicamentos durante el embarazo

Los medicamentos que se consuman durante el embarazo pueden afectar negativamente al feto de diferentes formas como:

  • Directamente sobre el feto: tóxico o teratógeno (es el que genera las malformaciones).
  • Sobre la placenta, donde se ve afectado el intercambio de nutrientes entre el bebé y la madre.
  • Sobre la mujer embarazada que, de modo indirecto, siempre afectan al feto.

Por eso resulta muy importante que las mujeres en estado no tomen ningún fármaco o medicamento a lo largo del embarazo, y mucho menos, automedicarse. En el caso que se presente algún tipo de dolencia durante los nueve meses de embarazo, que requiera algún tipo de tratamiento, siempre deberá administrarse el tratamiento bajo supervisión de un médico.

Mientras se gesta el embarazo, con especial atención durante el primer trimestre, debe evitarse cualquier medicación que el facultativo no considere imprescindible. Como ya hemos dicho, jamás te automediques, ya que algunos medicamentos que en estado normal resultan inofensivos pueden resultar perjudiciales durante este periodo. Esto también es aplicable a la llamada medicina natural. Las infusiones o pastillas creadas a partir de plantas no siempre son inofensivas, existen algunas potencialmente abortivas, por ejemplo.

Tratamiento de enfermedades crónicas durante el embarazo

Si tienes alguna enfermedad crónica que requiere de medicación, tendrás que preguntarle al médico que hasta el momento ha estado controlándola si se puede suprimir o suministrarla en dosis inferiores. Algunos medicamentos y/o tratamientos están prohibidos de forma total durante el embarazo, entre otros se encuentran: las anfetaminas, la quimioterapia, la talidomida, (medicación destinada a terminar con el acné), medicamentos para tratar las tiroides, vacunas con virus vivos, analgésicos, antiinflamatorios, hormonas, y aquellos que se usan para el tratamiento de la diabetes.

En el caso de sufrir epilepsia o presión sanguínea alta, y que se estén tratando para esta dolencia, tendrá que consultar previamente al médico si es posible llevar un embarazo normal a término sin riesgos, ya que en principio, tendría que serles retirada la medicación con todos los riesgos que eso conlleva.

Los medicamentos más peligrosos durante el embarazo

  • Los anticoagulantes orales, como puede ser el Sintrom® resultan muy peligrosos, sin embargo, la heparina no llega a la placenta y es el anticoagulante que se suele usar como sustituto durante el embarazo.
  • Antibióticos: Las tetraciclinas traspasan la placenta y acumulan en los huesos y los dientes del feto produciendo una calcificación que puede provocar una decoloración amarillenta que permanece en los dientes y un retraso en el desarrollo y crecimiento de los huesos.
  • Los aminoglucósidos (estreptomicina, gentamicina, etc) pueden provocar daños en el oído interno del bebé.
  • El cloramfenicol puede generar un colapso respiratorio en el recién nacido, lo que se conoce como el  síndrome del niño gris.
  • Las sulfamidas suministradas en los últimos momentos del embarazo pueden tener como consecuencia una ictericia fisiológica en el recién nacido.
  • Las penicilinas, que en principio pueden parecen seguras durante la gestación, también tienen algunos riesgos ya que puede surgir alergia en el interior del útero, pero por lo general, se utilizarán antibióticos derivados de la penicilina o de la eritromicina, en el caso de que se tenga alergia a la primera.

Los complementos vitamínicos

Estando embarazada, es básico cuidar los aportes vitamínicos y minerales, y es conveniente que al menos cuatro meses antes que se produzca el embarazo, la mujer comience a introducir en su alimentación el ácido fólico, ya que se sabe que reduce, en un alto porcentaje, que se puedan producir en el bebé malformaciones del sistema nervioso, como podrían ser en su médula espinal y en el cerebro.

Durante la segunda mitad de la gestación el médico recomendará un suplemento de calcio y, desde el comienzo hasta aproximadamente la semana 20 del embarazo, un poli-vitamínico. Además de esto, se deberán unir a la dieta preparados de hierro, como el sulfato ferroso. Cuando se acuda al médico o dentista y este desconozca el estado en el que te encuentras, a la hora de que te prescriba medicamentos, debes hacerle saber que estás embarazada.

Posibles efectos de tomar medicamentos durante el embarazo

Las consecuencias más importantes de cualquier tratamiento con medicamentos durante el período de gestación, por lo general de manera negativa, se relacionan con el efecto adverso que genera el medicamento sobre el embrión, el feto o el recién nacido.

El embrión o feto es muy sensible a las agresiones externas, como en el caso de los medicamentos. Es tan complicada y versátil como el mismo proceso de desarrollo. Cada etapa presenta una inseguridad característica. El efecto desfavorable que se puede presentar tomando medicamentos durante el periodo de pre-implantación, cuando se está sometiendo a la mujer a un proceso de fertilización e implantación en el útero, es imposibilitar el embarazo o que se produzca un aborto.

Durante el periodo de la organogénesis, que es la etapa en la que se están formando todos los órganos del cuerpo: en el que la mujer aun ignora en muchos casos que está embarazada (de la 3 tercera a la octava semana de gestación) lo que puede ocasionar daños en el sistema nervioso, incluso en el cerebro del embrión.

Durante el período de crecimiento y desarrollo, la agresión puede causar defectos que se revelan en el retraso del crecimiento, alteraciones funcionales o incluso la muerte fetal. Es un período muy sensible a los efectos de los medicamentos.

Hay que tener en cuenta que los medicamentos no solo afectan al bebé durante el periodo del embarazo, también lo pueden hacer tras el nacimiento, un período donde el bebé sigue expuesto al efecto de los medicamentos por medio de la leche materna.

Medicamentos permitidos

La concentración que alcanzan los medicamentos en la sangre pueden ser muy variable, ya que durante el embarazo aparecen modificaciones en la absorción, desarrollo y eliminación de los éstos, además del volumen de sangre, por lo que el grado en el que pueden afectar los medicamentos durante el embarazo es muy variable.

  • Antibióticos que suelen recomendarse especialmente para las infecciones: Los más seguros como comentamos anteriormente son los que están compuestos a base de penicilina, como la amoxicilina unida al ácido clavulánico y las cefalosporinas.
  • Los analgésicos y aquellos destinados a frenar la fiebre, los antipiréticos como el paracetamol son los más recomendados.
  • Para evitar los desagradables síntomas del embarazo de los primeros meses, como los vómitos y las nauseas, pueden recetarse la dipirona y doxilamina o la metoclopramida.
  • Para aquellas mujeres que sufran hipertensión arterial: La metildopa y la hidralacina.
  • Medicamentos anticoagulantes: Como también comentamos con anterioridad, en este caso sería recomendable la heparina, ya que no atraviesa la placenta.
  • Medicamentos para controlar la diabetes: En aquellos casos en los que los cuidados en la dieta no sean suficientes para controlar el azúcar, será la insulina.
  • Mujeres que sufran de asma: Salbutamol, teofilina, terbutalina, y corticoides como beclometasona y prednisona, suelen ser los recomendados en aquellos casos en los que fuese imprescindible el tratamiento.
  • Los analgésicos se suelen consumir de forma habitual por cualquier persona. En el caso de la mujer embarazada siempre debe informarse en la consulta del médico antes de ingerir fármacos de este tipo.

Existen muchas sustancias inocuas pero que dejan de serlo dependiendo de la cantidad en la que son consumidas. La aspirina, por ejemplo, debe tomarse con especial cuidado en las últimas semanas del embarazo, ya que tiene un enorme efecto sobre las plaquetas y por tanto puede provocar un sangrado excesivo durante el parto. El paracetamol suele estar recomendado en las mujeres que sufran de gripe o catarro.

Foto | erix!